Resolver dudas, dar respuestas a sus inquietudes y ofrecer un poco de luz sobre la manera en la que las nuevas tecnologías pueden aliarse con su empresa es el objetivo de las mesas de trabajo que Acelera Pyme Rural lleva a las distintas comarcas y que en su última parada se desarrollaron en Piedrahíta donde nuevamente se contó con Gustavo Beltrán, experto en Inteligencia Artificial, y con Fernando López, CEO de la consultora DiferenciaT, que apuntó que una nota común es que empresas y autónomos «ven la digitalización como algo tremendamente complejo que no saben muy bien cómo atajar».
«Hay que quitar ese miedo», afirmó este experto que durante estos encuentros ha percibido que, por lo general, las empresas y autónomos entienden estos procesos como algo «tedioso» olvidando que la digitalización es una herramienta que «ayuda a simplificar procesos y por tanto la forma de trabajar». Por eso, aseguró el experto, jornadas como ésta ayudan a «ordenar criterios tales como «qué problema quiero resolver con la digitalización» y que «no puedo comprar lo primero que me ofrecen porque no siempre es lo más efectivo».
«Hay que tomar conciencia de que tienen que digitalizarse», apuntó por su parte Gustavo Beltrán que también coincidió en el «miedo» que existe entre los emprendedores del medio rural en incorporar estos procesos a su actividad sobre todo por desconocimiento. «Cuando salen de aquí salen con ganas de comenzar a explorar, a investigar y a llevar a cabo», aseguró Beltrán al hablar de unas jornadas «que son muy productivas» ya que ayudan a ver que lejos de ser un enemigo con las tecnologías debe existir «una alianza total».
«Alianza total» con la tecnología En estas mesas de trabajo se contó también con la participación de Arturo Mancebo, del equipo de Redes Sociales y Comunicación de la UCAV, y con Rodrigo de Pina, director de la Oficina Técnica de Asistencia Externa de la Universidad Católica de Ávila, que destacaron la «inquietud y curiosidad» mostrada por los empresarios de Barco-Piedrahíta por aprender y formarse y hablaron de la importancia de que cada empresario o comerciante descubra «cuál es el valor añadido» que puede aportar a su negocio o producto para valiéndose de herramientas digitales poder «diferenciarse de otros y de grandes compañías».
«El ganadero cada vez es más industrial, más profesional, y también tiene necesidades tecnológicas», apuntó César Martín, tercera generación de Piensos Hicema, al hablar de cómo uno de los objetivos de esta empresa familiar, actualmente inmersa en un proceso de digitalización interna para reducir papel y «llegar al cliente de forma más rápida, sencilla y eficaz», es «estar a la vanguardia de la tecnología».
«La clave de todo es el conocimiento», afirmó durante estas jornadas Sergio Tejedor, responsable de Calidad de la empresa cárnica Garrudo Benito de Piedrahíta, que apuntó que «tener un mejor conocimiento de cómo digitalizar los procesos te lleva a ser más efectivo, a ganar tiempo y obtener más rendimiento». De ahí, apuntó, la importancia de la digitalización en empresas como ésta que además exporta una parte importante de su producción fuera de nuestro país, lo que es imposible «sin una buena base digital porque todo lo que se exporta, en tema de producto cárnico, tiene que tener un trazabilidad muy establecida y fija».
También asistió a estas jornadas Julio Gómez, propietario de Doña Cayetana, negocio hostelero de Piedrahíta donde también son conscientes de la importancia de incorporar nuevas tecnologías a su actividad diaria. «Es muy importante. Nosotros en el hotel ya disponemos de página web propia como motor de reservas y de redes sociales», apuntó este empresario que es consciente de que «si sabes utilizarlas» estas herramientas «te permiten llegar a mucha gente».
También imprescindible se hace el uso de la tecnología para negocios como Peñanegra Textil, empresa con tres tiendas de ropa en las provincias de Ávila y Toledo (Talavera de la Reina) y con almacén al por mayor en Santa María del Berrocal, donde tiene su sede social, pero que también cuenta con venta on line desde hace cuatro años. «Fue un reto pero con la pandemia nos dimos cuenta de que tu negocio es muy frágil», reconoció Carmen Jaén, propietaria de esta empresa textil, antes de apuntar que este proceso exige «mucho trabajo, mucho tiempo y mucho dinero».
«Nosotros estamos digitalizados desde hace bastantes años», apuntó por su parte Marta Jiménez, CEO del Grupo Sergesa, presente en todo el territorio nacional y especializado en atención a la tercera edad al que pertenece la residencia de Piedrahíta, que cuenta con 180 plazas residenciales y 20 de estancias diurnas. «Al ser una gran empresa todos nuestros procesos están digitalizados con el fin de trabajar de una forma homogénea en todos nuestros centros».