Marisa Vicente Casado tiene 54 años, está casada, tiene un hijo y es secretaria de ayuntamiento. Y también tiene un sueño que pasados los 50 se ha propuesto perseguir: el de probar suerte en el mundo de la moda. Ya tuvo ocasión de hacerlo cuando estudiaba Derecho ya que su belleza clásica hizo que recibiera varias propuestas para trabajar como modelo, algo que ella siempre descartó pese a que el mudo de la moda, reconoce, siempre le gustó. «Dejé por el camino mi sueño de juventud», afirma esta salmantina que desde hace años vive en Navalmoral de la Sierra, que se centró en estudiar la carrera de Derecho, en sacar la oposición de secretario interventor de la administración local y, más tarde, en formar una familia y en su trabajo en la agrupación de Navarredondilla y San Juan del Molinillo. Básicamente, en llevar una vida convencional.
Pese a todo, reconoce Marisa, nunca dejó de lado esa afición por la moda y de hecho, recuerda, entre las montañas de papeles de sus apuntes de Derecho no era difícil encontrar algún ejemplar de la revista Vogue entre cuyas páginas alguna que otra vez se imaginaba posando la joven Marisa que pese a desfilar en alguna ocasión nunca se tomó en serio la posibilidad de ser modelo. Hasta hace cinco años.
«Pasamos un covid severo», dice esta secretaria de Ayuntamiento para remontarse a lo que para ella fue un punto de inflexión en su vida. «Me replanteé toda mi vida», explica al recordar los momentos en los que el coronavirus le hizo dudar incluso si saldría adelante. Durante esos días en los que la enfermedad le llevó a temer por su vida, reconoce Marisa que un pensamiento siempre le acompañó: el de «si salgo de esta voy a hacer realidad todos mis sueños, voy a ser feliz y a apurar la vida». Y salió. Así que decidió empezar a cumplir sueños, entre ellos el de probar suerte como modelo, para lo que se apuntó a una agencia de Madrid con la que hizo varios trabajos.
«No pretendo dedicarme a esto profesionalmente porque yo tengo mi trabajo pero sí quiero vivir la experiencia», reconoce Marisa que justo por ese motivo, y tras ser contactada por la organización del Certamen Royal Senior, concurso de modelos con carácter nacional que se centra en mujeres y hombres de más de 40 años, no se lo pensó y decidió participar. De momento en la fase regional, que se celebrará el 6 de septiembre en Palencia y en la que se darán cita todos los participantes de Castilla y León. Ella es la primera participante de Ávila, si bien el plazo para inscribirse aún no ha finalizado, como explican desde la organización.
medidas perfectas «El tiempo es inexorable y ser modelo es mi sueño de juventud», reconoce Marisa a la que a punto de cumplir 55 años (lo hará este verano) condiciones físicas no le faltan para la pasarela o la publicidad. Con su 1,70 de estatura, unas medidas 'perfectas' (89-65-89) y una belleza racial y muy española a nadie llamaría la atención ver a esta vecina de Navalmoral de la Sierra en las páginas de una revista de moda o desfilando. De hecho, a apuntarse a este certamen, reconoce Marisa, le animó la posibilidad de poder abrir puertas en el mundo de la moda no solo porque condiciones físicas no le faltan sino porque está convencida de que ella representa perfectamente a esa mujer «madura, trabajadora, profesional y madre de familia», segura, que también «persigue sus sueños y que lucha por ellos». Una mujer, la que ha pasado de los 40, de la que muchas veces la sociedad se olvida, como lamenta esta salmantina que pone como ejemplo las agencias de modelos donde ella ha estado y en las que casi todos los contratos eran para modelos jóvenes. Pese a todo, cada vez más compañías tanto dedicadas a la moda como a la estética apuestan por mujeres mayores, algo que era impensable, por ejemplo, en los años 90.
El Certamen Royal Senior, de hecho, busca poner en valor la importancia que tiene a la belleza de personas adultas como Marisa, que espera que su paso por este concurso le abra puertas en el mundo de la moda y la publicidad pero, sobre todo, disfrutar de una experiencia que siempre quiso vivir pero que no se atrevió a hacer de joven.