Las carrocerías familiares, ranchera, break, tourer, SW… cumplen 75 años en el Viejo Continente, al que llegaron de la mano del Peugeot 203 Familiar, el primer automóvil de estas características diseñado y fabricado en Europa.
En su primer modelo desarrollado y lanzado después de la Segunda Guerra Mundial, el 203, la marca no dudó en dar un paso hacia lo desconocido e incluir una versión familiar, al estilo de los Station Wagon americanos. Toda una novedad en el mercado europeo que acabó convirtiéndose en toda una tradición para la casa.
Por aquella época, Estados Unidos empezó a explorar una modernización del concepto de Station Wagon (SW), unas versiones alargadas de sus automóviles que, desde 1910, llamaban la atención por su capacidad de carga. De este modo, en 1950, nació el 203 Familiar, el primer familiar moderno concebido y fabricado en Europa.
75 años de ‘Station Wagon’Se fabricaron 61.000 unidades de esta versión entre 1950 y 1956. Entre sus principales ventajas: tres filas de asientos para acoger hasta 8 pasajeros y un práctico portón de apertura lateral para acceder al maletero. Este tipo de vehículos había llegado para quedarse, como demostró el Peugeot 403 Familiale, que llegó al mercado en 1957 y ofrecía espacio para nueve personas en tres filas de asientos y seguía la receta del 203.
En la década de los 60, la empresa afianzó su oferta de carrocerías familiares llevándola a nuevos segmentos. En 1963 se presentó el 404 Familiar, que mantenía las tres filas de asientos. Tres años después, el León presentaba la otra pata de su doble oferta: el 204 Break, una versión de mayor capacidad.
1971 fue el año de lanzamiento de los 504 Break y Familiale, las primeras rancheras de la marca comercializadas en España a partir de 1980, que llamaron la atención por su enorme tamaño para los estándares del mercado español de aquella época. Diseñado por Pininfarina, estaba disponible en dos modelos: Break, con dos filas de asientos y Familiale, con 3 filas.
75 años de ‘Station Wagon’El siglo XXI supuso un cambio de nomenclatura. Los breaks de los años 80 y 90 pasaron a identificarse bajo las siglas SW, acrónimo de Station Wagon, toda una vuelta a los orígenes plantando cara los monovolúmenes y los primeros SUV. El 307 SW (2002) no solo recogió el guante, sino que trasladó a un automóvil familiar la modularidad de las nuevas propuestas convirtiéndose en todo un éxito de ventas.
La actual hornada del Peugeot 308 SW supone un hito en la categoría que agrupa carrocerías como los break, tourer y station wagon por su diseño dinámico, su alto nivel de equipamiento tecnológico y la presencia de las nuevas señas de identidad de la marca, que ahondan en su faceta premium y de altas prestaciones.
Este modelo vuelve a sacudir las bases de su segmento con su nueva versión 100% eléctrica, que incorpora un innovador motor eléctrico de 156 CV (115 Kw) que ofrece una autonomía WLTP de 410 kilómetros que le convierten en una de las pocas propuestas que ofrecen cuatro tipos de energía en su gama.
75 años de ‘Station Wagon’Por su parte, el 508 SW llama la atención por su nuevo frontal, que incorpora las innovadoras luces Matrix LED y en el que el motivo de la calandra se funde con el paragolpes. En el apartado tecnológico, renueva su puesto de conducción con el Peugeot i-Cockpit, desde el que se pilotan las funciones de ayuda a la conducción más avanzadas. Bajo el capó, completa su gama PHEV con el motor Plug-In Hybrid 180.
Su diseño hace destacar la elegancia y el dinamismo de este modelo gracias a unas líneas deportivas y una estética llamativa, en la que ganan protagonismo nuevos colores y materiales.