"La España vaciada necesita más ayuda"

M.E
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Vicente López, alcalde de La Horcajada, repasa la actualidad del municipio

"La España vaciada necesita más ayuda" - Foto: David Castro

En la comarca del Tormes-Corneja, a 75 kilómetros de Ávila capital, se encuentra La Horcajada, un municipio que ronda los 500 vecinos censados y que presume de un entorno natural envidiable. Su alcalde desde hace cerca de seis años es Vicente López López, del Partido Popular, ex trabajador del Instituto de la Vivienda de la Comunidad de Madrid jubilado que volvió al pueblo de su familia materna y poco después no dudó en tomar las riendas del Consistorio, primero con mayoría y después con «un pacto entre partidos». Seis años después reconoce las dificultades por la falta de recursos, aunque no renuncia a sus sueños para La Horcajada. Eso sí, ya avisa de que será su último mandato. Dice que ocho años es «el límite» y quiere dar paso a savia nueva.

 

¿Cómo están siendo estos casi dos años de mandato? 

Están siendo algo más duros por el tema económico. Los costes se han disparado bastante, sobre todo a raíz de la pandemia. Al principio la cosa fue bastante bien, entre comillas, pero ahora está siendo duro. Todo ha subido muchísimo, el censo va bajando, y el problema de la España vaciada es que cobramos según el censo, y como disminuye mucho cobramos menos. Hemos bajado de la barrera de 500 vecinos pero los servicios son los mismos, cuesta mucho más mantenerlos y nos vemos incapaces de dar el servicio que la gente necesita. Además llegan épocas que los habitantes se multiplican, verano, Semana Santa, Navidad.... se pueden juntar aquí 2.500 o 3.000 personas, ¿qué hacemos?, ¿con qué dinero les podemos dar servicios si no tenemos? Y los impuestos que cobramos son prácticamente el IBI, el agua y la basura, que son servicios. El problema que hay aquí, el más importante, es el económico.

¿A qué servicios se refiere? 

Uno es la recogida de basuras, nosotros pertenecemos a una mancomunidad muy pequeña de tres pueblos, Berrocal-La Horcajada-Villar de Corneja, en la que nosotros tenemos la mayoría, y hay que comprar contenedores o renovar el camión de la basura, que ya nos hacía falta. Y menos mal que entramos en un programa de subvenciones, pero el resto lo tenemos que pagar nosotros. Además con la nueva ley se han disparado mucho el reciclaje. Hasta ahora lo asumió el Ayuntamiento, con pérdidas, pero ya no nos quedó más remedio que subir la tasa porque no llegábamos. 

¿Cómo está entonces la situación económica? 

Tenemos un problema con las cuentas, de tipo administrativo, y llevamos unos años sin poder presentar ni el presupuesto ni la dación de cuentas, que conlleva que también te retraigan algo las ayudas. Estamos terminando las cuentas del 22-23 con una empresa para poder entregarlas y ponernos al día.

 

¿A cuánto asciende el presupuesto municipal? 

Ronda el medio millón de euros. Somos un pueblo con cuatro anejos, Encinares, El Hoyo, Riofraguas y Los Sauces, que son núcleos urbanos, aunque algunos tengan muy pocos vecinos o ninguno, ya que hay mucha casa rural y viene gente que necesita lo mismo que los demás. Los planes de inversiones de Diputación, por ejemplo, que es la administración que más se esmera (si no fuera por la Diputación dónde andaríamos), nos dan 10.000 euros al año para los anejos que cada año invertimos en uno, pero no da para mucho. Quizás el que esté mejor sea Encinares, donde llevamos tres años invirtiendo para intentar paliar las deficiencias. Aquí había un déficit de bastantes años, cuando llegas no sabes por dónde empezar. Hemos tenido ayuda de Diputación que nos ha ayudado con varias obras, como la reforma del puente que se nos cayó con la dana desastrosa del 2019.

En esta situación económica que comenta, ¿hay sitio para los proyectos o se han aparcado? 

Muchos están aparcados porque no podemos, estamos muy limitados. Nos limitamos a los planes de inversiones que nos da la Diputación  y a las ayudas en planes de contratación de trabajadores como el Eltur, pero todo eso también nos supone dinero. Hay sábados y domingos que no se cubren y hay fiestas, averías.... todo es a base de horas extraordinarias. Pero este municipio tiene colegio, guardería y biblioteca y tenemos muchos operarios y hay bajas, como las de maternidad, porque este año han nacido tres niños seguidos,  algo que por otra parte es una gran alegría para mantener el servicio del programa Crecemos. 

¿Qué proyectos le gustaría poder llevar a cabo? 

Sobre todo terminar de arreglar las calles, y para eso habría que hacer el cambio de todas las tuberías antiguas, quitar el fibrocemento y poner PVC, porque evitaría muchas averías. Aquí hay mucha gente mayor y el poder tener todas las calles en buen estado sería un gran avance para el pueblo. Y luego también estaría bien renovar el alumbrado público, que es de hace muchos años y es tenue, hay sitios con puntos negros. Acaba de salir un tema para esto del Gobierno pero es que no te da subvenciones, te da préstamos, y luego hay que pagarlos. También estamos terminando la depuradora, que estábamos desfasados en eso y la Confederación nos estaba achuchando, y tuvimos la suerte de entrar en un programa con Junta y Diputación cofinanciado al 80% por ellos y al 20% por nosotros, que además se puede pagar en bastante tiempo, que nos da un poco de margen, pero son más cosas al final vas acumulando.

¿Qué necesita La Horcajada de otras administraciones? ¿más ayuda? 

Sí, más ayudas. El Gobierno te da poco, lo más que te da es un préstamo a coste cero, pero cambiar la iluminación, por ejemplo, es un dineral y al final el Ayuntamiento también tiene que aportar. Deberían de tener algo más de consideración y ayudarnos un poco más. La España vaciada se vacía por eso, por falta de recursos. Ahora ya tenemos el cable, por ejemplo, fuimos de los primeros, tendremos otros problemas, pero hay que tener mucho cuidado con eso para poder tener servicios.  

 

 

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