Editorial

Una polémica demasiado larga para un asunto tan puntual

DAV
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Dice mucho del día a día de la ciudad de Ávila cómo se está gestionando la polémica del carril bici en el Barrio Universidad. Vamos camino de dos años de discusión y movilizaciones, y aún no hay ninguna decisión firme tomada alrededor de la vía para bicicletas que se construyó en Agustín Rodríguez Sahagún generando malestar entre los vecinos por el cierre de una vía de servicio, inconvenientes a los conductores (cada día más evidentes) y sin saber qué para los ciclistas, porque apenas se ven personas circulando en bicicleta, pero ni por ese, ni por otras zonas habilitadas de la ciudad para este tipo de vehículos. 

Apostar por la movilidad sostenible es una decisión legítima que le corresponde a quien tiene que tomar las decisiones que marcan el rumbo de la ciudad, esto es, a los gobernantes, y por ser más precisos, a los que forman parte del equipo de Gobierno. Es una competencia propiamente municipal, más allá de las derivadas legislativas que rigen la movilidad, y además, no se puede obviar, está de moda. Pero la movilidad sostenible no significa solo construir carriles para bicicletas, aceras más anchas y crear zonas peatonales sin orden o supresión repentina de aparcamientos. El planteamiento lleva acarreado tomar decisiones de mayor enjundia como, por ejemplo, fomentar el uso del transporte público (que pasa en primer lugar por no mantener caduco el contrato público) y, en definitiva, por contar con un plan de ciudad. 

Hace unos años, muchos ciudadanos se sorprendieron cuando el candidato socialista a gobernar el ayuntamiento, Juan Antonio Chamorro, basó su campaña electoral, con bastante fracaso, por cierto, en la conversión de Ávila hacia lo que llamaba la «ecópolis». Más allá del transgresor y conceptual planteamiento, al menos era un proyecto concreto, pero como decimos, los electores, por el motivo que fuera, no respaldaron. 

Sin embargo, las actitudes y decisiones actuales parecen más bien tomadas sin un objetivo definido, a golpe de impulso, sin planificación y parcheando las dificultades que van surgiendo. Y así no se construye una ciudad moderna, así, la ciudad se llena de remiendos y estará llamada a que alguien venga para solucionarlos. 

Los supuestos pasos hacia adelante que se quieren vender como logros, aparentan más un retroceso que no sirve siquiera para coger impulso de cara a proyectos más ambiciosos. Las primeras críticas contundentes al carril bici se escucharon en mayo de 2023, y en ese verano se produjeron serias movilizaciones (por cierto, con el apoyo incondicional de Vox, que habrá que ver de qué manera se posiciona ahora que está más cerca del equipo de Gobierno). Se han ido dando pasos para 'dinamitar' la obra, en el mejor sentido de la palabra, porque incidentes violentos no han ocurrido, y se ha acudido incluso al Procurador del Común, que obviamente ha avalado la actuación del consistorio por formar parte de su ámbito competencial. Pero que para una cuestión tan puntual, sigamos aún sin solución firme, es más que relevante.