Las mascaradas piden paso

M.E
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Navarrevisca recuperó la tradicional fiesta de Carnaval, con los Jarramachos, la tiznaera y cencerrá. El sábado fue el turno de los Machurreros, en Pedro Bernardo

Las mascaradas piden paso - Foto: Rmestudios ICAL

LA localidad abulense de Navarrevisca revivió este domingo la fiesta de Carnaval, con los Jarramachos, la tiznaera y cencerrá, que se trata de una tradición en la que diversos vecinos se disfrazan con una máscara y una vestimenta específica, con elementos de la naturaleza y cencerros, con la que recorren el conjunto del pueblo, asustan y cantan canciones. A ellos se unen las serranas.

Esta tradición ancestral, una más de las mascaradas que atesora la provincia, empezó a recuperarse en el año 2023. En el 'Día de los Quintos', todo gira en relación al entorno, ya que la vestimenta se conforman por elementos viejos, pieles de animales y objetos naturales, la mayoría procedentes de los árboles, como ocurre con la falda de piorno y la máscara.

La Asociación Mascarávila incluyó a los Jarramachos de Navarrevisca en la Ruta de las Mascaradas de este año como una tradición en vías de recuperación, algo que parece confirmarse con un evento que ha puesto de relieve, una vez más, la riqueza de las preciadas tradiciones del patrimonio etnográfico y cultural abulense.

Un día antes le tocó el turno a los Machurreros de Pedro Bernardo, una mascarada más que consolidada en la provincia, al ser esta localidad y la asociación Siempreviva, precisamente, una de las fundadoras de Mascarávila. Según se publicó en redes sociales, las calles de Pedro Bernardo se llenaron de risas, travesuras y ese espíritu único que solo saben traer los Machurereros. Con sus trajes y ocurrencias, estos personajes recordaron la importancia de mantener vivas nuestras raíces y volvieron a lanzar un grito de identidad.