Busco a mi bisabuelo Felipe

E.Carretero
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El cubano Carlos González Zayas es uno de los miles de extranjeros que están encontrando dificultades para demostrar su origen español y acogerse así a la Ley de Nietos. Del padre de su abuela solo ha encontrado una referencia dudosa en la prensa

Busco a mi bisabuelo Felipe

En 2022 el Gobierno promulgaba la Ley de Memoria Democrática (Ley 20/2022), conocida popularmente como Ley de Nietos, que reconoce el derecho a optar por la nacionalidad española a los hijos y nietos de nacionales españoles que, al sufrir exilio por razones políticas, ideológicas, creencia u orientación e identidad sexual, hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad española. La ley, que inicialmente daba de plazo dos años para que los extranjeros en esta situación pudieran hacerlo,  contempla distintos supuestos por los cuales se puede adquirir la nacionalidad española de origen de forma sobrevenida. 

Desde la entrada en vigor de la mencionada Ley, hasta el 31 de marzo de 2024, las Oficinas del Registro Civil Consular recibieron 301.121 solicitudes de opción a la nacionalidad española de origen, lo que da idea de la cantidad de extranjeros que podrían acogerse a este derecho. De hecho, ante la avalancha de solicitudes, que «difícilmente» podrían ser citados y atendidos antes de la finalización del plazo de los dos años previstos en la citada ley, el Gobierno aprobó el julio del pasado año  prorrogar por un año más el plazo de los dos previstos para optar a la nacionalidad española; de tal forma que hasta el 21 de octubre de este 2025 se podrán atender todas las solicitudes de cita ya presentadas y pendientes de asignación de fecha, así como todas las solicitudes nuevas que se presenten.

Y es que demostrar esos orígenes españoles está resultando harto complicado para muchos extranjeros que se topan con las dificultades de encontrar documentos que demuestren que sus abuelos eran españoles. Así le ocurre, por ejemplo, al cubano Carlos Alberto González Zayas, vecino de San Antonio de los Baños, en la provincia de Artemisa (Cuba), que aunque está seguro del origen español de su bisabuelo no ha sido capaz durante todo este tiempo de encontrar ningún registro oficial con el que pueda demostrar que desciende de españoles y con ello acogerse a la Ley 20/2022, y solicitar la nacionalidad española. 

«Quiero acogerme a la Ley de Memoria Democrática pero la búsqueda del lugar y fecha de nacimiento de mi bisabuelo se ha dificultado porque no tengo esa información», reconoce este cubano, bisnieto de Felipe Sánchez Torres, del que solo sabe que nació en las Islas Canarias y que en algún momento de su vida, siendo aún joven, emigró a Cuba, donde conoció a la que sería su mujer, Josefa Martínez, natural de Guantánamo.  Eso y que los padres de su bisabuelo se llamaban Domingo y Teresa. Y ya. 

Con estos datos, escasísimos, encontrar algún documento oficial que le lleve a obtener más información sobre su antepasado le está resultado sumamente complicado a este cubano que por ese motivo decidió buscar en la prensa histórica. Y esa búsqueda le llevó a Ávila, en concreto a Las Navas del Marqués. En esa búsqueda encontró este cubano un anuncio de cambio de titularidad de la época en la que su bisabuelo aún viviría en España que informaba de que un tal Felipe Sánchez Torres pasaba a regentar el bar restaurante La Plaza en la plaza  Manuel Fernández Barreto de esta localidad abulense, hasta entonces propiedad de Ana Cea Correal. 

 Carlos tiene muchas dudas sobre si ese Felipe era o no el padre de su abuela Emma, que nació ya en Guantánamo en 1921, pero es, hasta el momento, la única pista de la que puede tirar. «No sé si Felipe cuando decidió probar fortuna en Cuba dejaría algún descendiente en España», reconoce este cubano que cuenta también que, según ha podido saber, el lugar que en su día ocupó ese bar restaurante actualmente forma parte de la plaza, que se agrandó. 

«El problema es que no tengo el lugar ni las fecha de nacimiento», reconoce Carlos que como otros muchos extranjeros descendientes de españoles está encontrando muchas dificultades para demostrar ese origen español, temiendo que la prórroga dada por el Gobierno para ampliar el plazo de presentar solicitudes se termine sin poder presentar la suya por falta de documentos que acrediten su condición de 'español'. 

El caso de Carlos no es una excepción, ni por las dificultades para encontrar esos documentos oficiales que le vinculen a nuestro país sino también por la procedencia del solicitante. No en vano, y según los últimos datos publicados Gobierno (de julio de 2024), más de un 95 por ciento de las solicitudes se habían recibido en las Oficinas Consulares de España en Iberoamérica y en el Consulado General de España en Miami. Concretamente, los cinco consulados generales de España en Argentina representan un 40 por ciento de las solicitudes, y, junto con el Consulado General de España en La Habana, superaban el 53 por ciento de las solicitudes. 

quién puede acogerse. El derecho a optar a la nacionalidad española se reconoce a los nacidos fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles, y que, como consecuencia de haber sufrido exilio por razones políticas, ideológicas o de creencia o de orientación e identidad sexual, hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad española. También reconoce este derecho a las personas que se encuentren en otros supuestos tales como hijos e hijas nacidos en el exterior de mujeres españolas que perdieron su nacionalidad por casarse con extranjeros antes de la entrada en vigor de la Constitución de 1978; hijos e hijas mayores de edad de aquellos españoles a quienes les fue reconocida su nacionalidad de origen en virtud del derecho de opción de acuerdo con lo dispuesto en la presente ley o en la disposición adicional séptima de la Ley 52/2007, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura.