Se ofrece negocio en funcionamiento totalmente gratis. Esta es la, a priori, atractiva oferta que realiza el Ayuntamiento de Cillán, que cede la explotación del bar municipal de forma gratuita con tal de que la única cantina del pueblo no cierre. De hecho, explica José Martín, el alcalde de este municipio de la Sierra de Ávila, el bar Los Caños está actualmente en funcionamiento si bien los actuales arrendatarios lo dejarán en las próximas semanas. Así que antes de que esto ocurra y Cillán pase a engrosar la lista de municipios donde no hay bar el Ayuntamiento ha sacado en alquiler este negocio hostelero pero lo hace a coste cero. Es más, apunta el alcalde que el Ayuntamiento también solicitará la ayuda que ofrece la Junta de Castilla y León a municipios y pedanías de la Comunidad que tengan un solo bar y que cuenten con menos de 200 habitantes. Una ayuda de 3.000 euros destinada a cubrir gastos de suministros generales, como agua, luz, gas y otros combustibles para calefacción y agua caliente, que también podrán destinarse al pago de internet, televisión o plataformas audiovisuales. Con esto, apunta el alcalde, los arrendatarios solo tendrán que hacer frente al pago del seguro de responsabilidad civil. A cambio de ese todo gratis quien se quede con el bar, prosigue Martín, tendrá que comprometerse a abrir todos los días de la semana salvo uno, a excepción del periodo de vacaciones, y a ofrecer dentro de sus posibilidades todos los servicios de hostelería posibles, especialmente comidas.
El bar municipal de Cillán, cuenta el alcalde de esta localidad, abrió sus puertas en 2009 y desde entonces siempre ha estado en funcionamiento. Desde 2023, prosigue Martín, lo lleva una familia de origen rumano que se instaló en el pueblo cuando cogió el bar. Sin embargo los actuales arrendatarios han decidido «hacer otras cosas» y dejarán el bar a mediados de abril. El objetivo es encontrar alguien que se lo quede antes de que esto ocurra y evitar así que el bar tenga que cerrar en vísperas de Semana Santa que es, reconoce el alcalde, una de las épocas en las que más gente recibe Cillán y también cuando más se frecuenta el bar. «En un pueblo no hay muchos lugares de recreo y el bar es por eso un punto de encuentro», apostilla Martín para incidir en el importante papel social que cumplen estos espacios.
Aparte de todo lo necesario para su funcionamiento, cocina incluida, el bar municipal de Cillán cuenta con dos terrazas exteriores, una al oeste y otra al sur, lo que amplía el aforo del local. Además de vecinos, tanto de Cillán como de los pueblos cercanos, y de trabajadores como los del colegio o el centro de salud y también profesionales de los distintos oficios que trabajan en la zona, el bar de este municipio amplía su clientela durante los fines de semana, festivos y épocas vacaciones con la llegada de quienes tienen aquí una segunda residencia. «En el pueblo tenemos la asociación cultural Los Molinos y realizan actividades con bastante frecuencia, cada mes y medio o dos», pone como ejemplo el alcalde de una actividad también repercute en el bar. Algo que también ocurre con las fiestas locales, con las de Santiago, en el mes de julio, y las de San Isidro, el 15 de mayo.
Los 70 vecinos que conservan colegio y barcolegio y bar. El de Cillán es un caso excepcional en el medio rural ya que pese a no llegar a los 70 vecinos este pueblo conserva el bar y, lo que es aún más importante por cuanto su existencia revela juventud, el colegio. De hecho, Cillán es la cabecera del CRA La Sierra y allí acuden los niños y niñas, pocos en todos los casos, de los pueblos cercanos. «Echamos algo menos de cemento en las calles que otros pueblos para poder seguir abriendo el colegio», explica el alcalde de este municipio que anualmente destina entre 15.000 y 20.000 euros, lo que es una parte importante de su pequeño su presupuesto, a mantenimiento y suministros del colegio. Un gasto, reconoce, que al Ayuntamiento 'no le duele' consciente de que ya pocos pueblos del tamaño de Cillán mantienen abierto el colegio. De hecho, apunta Martín, se da la circunstancia de momento el futuro de la escuela, que ofrece servicio de comedor a sus alumnos, está asegurado porque actualmente el municipio cuenta con cuatro menores de tres años, lo que es, reconoce el alcalde, un hecho insólito ya que en este pueblo no había tanto niño pequeño desde hace al menos 30 años.