La villa romana de La Olmeda de Palencia acogió a mediados de marzo el vigésimo sexto Concurso deSumilleres de Castilla y León en el que se dieron cita los mejores profesionales de este campo de la región, entre ellos Marius Constantin Mihai, propietario del restaurante La Repera de la capital abulense y una de nuestras mejores 'narices'. Y aunque este hostelero no ocupó el podio, al que se subieron, por este orden, el vallisoletano Adrián Navarro, el palentino Justo Pablo Barbero y el arandino Miguel Antonio Cámara, el representante abulense sí consiguió colarse entre los nueve mejores sumilleres de Castilla y León. Esto, cuenta Mihai, le dará la oportunidad de participar en la semifinal del 30 Concurso Nacional de la Unión de Asociaciones Españolas de Sumilleres que se celebrará el próximo 9 de abril en el marco del Salón Gourmets de Madrid, prueba de la que saldrán quienes un día después disputarán la final en la que se elegirá al mejor sumiller de nuestro país.
No será la primera vez, como recuerda este sumiller natural de Rumania pero vecino de Ávila desde el año 2004, que Mihai participará en el Concurso Nacional de la Unión de Asociaciones Españolas de Sumilleres. Ya lo hizo en 2020 y también el año pasado, cuando a esta cita llegaron más de medio centenar de sumilleres de toda España. Ahora lo hace con la ilusión de clasificarse al menos «entre los diez primeros» para poder participar en la final de la que saldrán no solo los tres mejores sumilleres de nuestro país sino también los encargados de representar a España en citas internacionales. Así, al certamen mundial irá el primer clasificado en el Salón Gourmets mientras que en el europeo participará el que resulte elegido segundo mejor sumiller de nuestro país. Por último, explica el propietario de La Repera, el tercer clasificado quedará como reserva para participar en estas citas internacionales en el caso de ser necesario.
«Siempre hay nervios», asegura Marius Mihai, que reconoce q pese a tener ya muchos concursos de este tipo a su espalda cada vez que el jurado anuncia que quedan diez minutos para que el certamen dé comienzo «me empieza a temblar el boli en la mano». Eso también le ocurrió el pasado 17 de marzo en Palencia, en el vigésimo sexto Concurso deSumilleres de Castilla y León. Un certamen en el que se dieron cita 36 profesionales de Castilla y León, tres representando a Ávila, entre ellos Marius Mihai.
En la cita regional, explica el propietario del restaurante La Repera, los 36 participantes tuvieron que realizar varias pruebas, entre ellas una teórica en la que tuvieron que responder a 50 preguntas relacionadas con la vitivinología, la gastronomía, los viñedos y los productos relacionados con el mundo de la sumillería. Cuestiones, explica Marius, sobre regiones viticultoras, denominaciones de origen, enfermedades de la vid o del corcho o ríos que bañan las zonas de cultivo, pero también otras sobre otras bebidas de las que un sumiller también debe entender como el agua o el café.
También incluyó la fase regional, cuenta Marius, un examen escrito en inglés en los que a los participantes se les preguntaron varias cuestiones, poniendo como ejemplo de algunas de las preguntas que tuvieron que responder una acerca del Courvoisier, un coñac característico de la zona de Normandia que se elabora con zumo de manzana reineta, o sobre el vino LVB de Oporto.
Por último, también tuvieron que realizar los 36 sumilleres en este concurso celebrado en la villa romana de La Olmeda una cata de tres vinos (blanco, tinto y producto, en este caso un tequila) y elaborar tras la fase visual-nariz-boca sus propias conclusiones acerca de cada una de las tres propuestas con cuestiones sobre la temperatura óptima para servir de cada una de ellas, la copa a emplear, la región de procedencia e incluso el precio, entre otras cuestiones como apunta Marius.
El concurso nacional, reconoce este sumiller, será muy parecido en cuanto a las distintas pruebas si bien, precisa, la parte teórica será más amplía e incluirá también cuestiones sobre actividad y producción viticultora no solo nacional sino también internacional. «Ahora me tengo que preparar», reconoce quien ya es uno de los mejores profesionales del vino de nuestro país.