LAS consecuencias de la dana de Valencia no se olvidan y el Colegio Santísimo Rosario FESD de Ávila acortó la distancia física y emocional con la ciudad del Turia y con todos los afectados por las inundaciones de la mano de una fiesta muy especial. A modo de homenaje y con la solidaridad por bandera, el acto se celebró en el señalado día de San José y llevó por título 'Valencia nunca falla', en clara alusión a la cultura y la tradición valenciana. De hecho, la popular fiesta fallera estuvo muy presente. Los alumnos del centro de prácticamente todos los niveles –Educación Infantil, Primaria y Secundaria– disfrutaron de una jornada que incluyó una ofrenda floral, la lectura de un manifiesto y una oración y una original mascletá que finalizó con un sentido aplauso de la comunidad educativa.
La cita se enmarcó en una iniciativa conjunta de FESD (Fundación Educativa Santo Domingo) en todos sus colegios y en el de Ávila se optó por «celebrar la fiesta como ellos saben» en un claro guiño a Valencia, explicó Sonsoles Gutiérrez desde el centro. La fiesta arrancó pronto con una globotá de los pequeños de Infantil, que se vistieron de falleros y celebraron un desfile y una ofrenda floral en el interior del colegio. Ya a las 12,30 horas la atención se centró en el patio, donde los alumnos de los distintos niveles siguieron muy atentos la ofrenda floral ante la Virgen a cargo de dos pequeños falleros, que sumaron sus ramos al manto florido en el que podía leerse 'FESD con Valencia'.
Una alumna de Secundaria fue la encargada de leer el manifiesto de solidaridad y compromiso, explicando la unión de todos los centros FESD «en apoyo al pueblo valenciano que ha sufrido las consecuencias de la dana». «Las fallas, símbolo de unión y creatividad, nos inspiran a trabajar juntos para construir un futuro mejor para todos», apuntó, para trasladar el compromiso de fomentar los valores de «respeto, solidaridad y cuidado del medio ambiente para prevenir futuras catástrofes y construir una sociedad más justa y sostenible». El último mensaje fue para desear «que este acto sea un homenaje a la resiliencia del pueblo valenciano y un recordatorio de la importancia de la unidad en tiempos difíciles».
Con la oración a la Virgen de los Desamparados se dio paso a una mascletá a cargo de un grupo de alumnos en la que la pólvora se cambió por el ruido de botellas con garbanzos siguiendo una partitura, como «hacen en sus colegios», precisó la coordinadora.
Fue el colofón a varios días de celebración y recuerdo con el vínculo de la Fundación FESD con Valencia, a lo que se une la relación personal de varios miembros de la comunidad educativa con esa región. Además de los trabajos de decoración, el centro ha estado recogiendo donativos con una pulsera que lleva por lema 'Valencia estamos contigo' y todo el dinero irá destinado a los centros escolares afectados por la dana. Se trata de implicar a los alumnos y a las familias en la solidaridad y de apostar por «la educación en valores», al potenciar el compañerismo y la ayuda con los que lo han perdido todo porque «son nuestros vecinos, aunque estén a cientos de kilómetros».