El Ministerio de Hacienda, a través de una resolución de la Dirección General de Tributos, ha rebajado el IVA a los panes especiales y sin gluten del 10 al 4%. A todos los productos regulados por la Norma de Calidad para el Pan, incluidos los panes comunes, especiales o semielaborados elaborados con harina exenta de gluten (de forma natural o con un tratamiento especial), les corresponde la aplicación del tipo reducido del Impuesto de Valor Añadido (IVA) del 4 por ciento, según se publicó este jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La Asociación de Empresarios de Panadería de CEOE Ávila ha manifestado su satisfacción por la aplicación de ese IVA superreducido del 4% a todos los tipos de panes, tanto comunes como especiales, una medida «muy positiva no solo para el sector empresarial, sino también para los consumidores, especialmente para el colectivo de celiacos».
La resolución del BOE supone, a juicio de la Asociación de Empresarios de Panadería de CEOE Ávila, un hito histórico para todo el sector. En este marco, todos los productos de panadería pasan a tributar al tipo superreducido del 4% del IVA, de manera que se elimina la distinción existente hasta ahora entre los panes comunes (que tributaban al 4%) y los panes especiales (que estaban gravados al 10%).
Esta medida tributaria complementa la Norma de Calidad del Pan, impulsada por la Confederación Española de Panadería, Pastelería, Bollería y Afines (CEOPPAN), que mantuvo una reunión al respecto con el Ministerio de Agricultura el pasado mes de diciembre.
Ángel Rodríguez, de La Tahona de Sotillo, celebra la medida por su impacto social y económico, al considerar que viene a hacer justicia con los distintos tipos de un producto, el pan, de «primera necesidad». «Es una buena noticia porque era una reivindicación de hace tiempo», señala. Con todo cree que el cambio en el IVA que ya se ha tenido que materializar en las empresas no se notará mucho en el precio final del pan artesano, para el que «se viene tiempo luchando por un precio decente» y en el que «no se ha repercutido todas las subidas que nos afectan», dada la «situación complicada» del sector.
Desde hace tres años la confederación, a la que pertenece la asociación abulense, ha demandado al Gobierno ayudas a un sector que se encuentra en una «delicada situación» por las constantes subidas de los costes de producción, especialmente por el encarecimiento de la energía y las materias primas, como las harinas. El sector panadero está inmerso en una «crisis muy profunda» pese a realizar una función fundamental, sobre todo en el entorno rural, donde hay profesionales que hacen decenas de kilómetros para llevar este producto a pequeños pueblos donde no hay panadería.