Hubo que adelantar unos minutos el inicio de la carrera familiar del colegio Pablo VI, previsto para la una de la tarde de este sábado, porque nevaba en Ávila, donde el día volvió a estar marcado por las bajas temperaturas. Por esa razón, porque las condiciones meteorológicas no invitaban en absoluto a salir de casa, tiene más mérito aún que el evento lograra superar la cifra de participantes del año anterior y, con ello, batir un nuevo récord. «Es la novena edición de la carrera y la más numerosa», apuntaba, satisfecho al pie del arco de salida, Jorge Barrera, director pedagógico del centro.
El patio del colegio Pablo VI fue el lugar desde el que salieron los participantes y al que regresaron una vez completado el recorrido de cada una de las nueve categorías convocadas, desde 'chupetines' hasta antiguos alumnos, aunque la más numerosa y simbólica fue la que cerraba la mañana: la carrera familiar, en la que participó a una toda la comunidad educativa. Ataviados con las camisetas azules de esta edición y cada uno con su dorsal, madres, padres, niños, adolescentes, profesores y también bebés -unos cómodamente en sus carritos-, otros subidos en los hombros de sus padres desafiaron al frío y completaron el recorrido. Algunos se animaron a hacerlo corriendo, pero la mayoría lo hicieron caminando, cada cual a su ritmo.
«Se trata de pasar un día en familia, que es lo que la da al colegio ese carácter y esa identidad propia que tenemos, por eso en la organización de la carrera participa la asociación de madres y padres, la asociación de antiguos alumnos, profesores, alumnos, tenemos también un grupo de voluntarios de cuarto de la ESO que nos ayuda y también profesores de prácticas que han hecho un pequeño grupo de voluntariado», explicaba Jorge Barrera. «En definitiva se trata de organizar una jornada de puertas abiertas diferente, en la que no solo mostramos lo que hacemos, también mostramos cómo somos», añadía.
La gran familia del colegio Pablo VI bate su propio récord - Foto: David CastroEn los nueve años transcurridos desde la primera edición, la evolución de la carrera del colegio Pablo VI ha sido imparable porque en aquel entonces la participación no llegó a quinientas personas y este sábado superaron las 1.200. «Ya viene gente de otros colegios, incluso atletas, además de asociaciones con las que hemos colaborado en anteriores ediciones como Pronisa, es un lujo poder vivir esto cada año por estas fechas», destacaba.
Por si fuera poco, volvía a haber una causa solidaria con la que colaborar: en esta ocasión, ayudar a Fundabem a comprar una impresora 3D para su taller de telas.