La violencia de género fue el tema elegido para una nueva cita del ciclo del Colegio de Psicología de Castilla yLeón que pretende acercar esta disciplina a la población y que en este caso lo hizo de la mano de la psicóloga sanitaria Isabel Ferrero, que ofreció una conferencia sobre el acceso al servicio psicológico para las víctimas de esta violencia, pero también aportó datos sobre los tipos de violencia de género, más allá de la física, o incluso ayudó a desmontar ideas equivocadas como que si la mujer aguanta el hombre cambiará o que la que no se va es porque no quiere. Hay mucha más profundidad en todo lo que afecta a una víctima de violencia de género y gracias a la charla se pudieron ver algo de ella.
La intención, explica, era mostrar como los «psicólogos podemos trabajar y ayudar en este aspecto de la violencia de género» y por eso abordó los convenios que hay entre el Gerencia de Servicios Sociales, concretamente la Sección Mujer, y el Colegio Oficial de Psicólogos, con un convenio de «intervención urgente en la sede policial y judicial» por el que les llaman «cuando la mujer se presenta tanto en sede policial, en la Guardia Civil o en el juzgado porque busca seguridad, porque está viviendo una situación crítica o porque está valorando si va a denunciar o no». Allí se les ofrece, al igual que la asistencia letrada, una psicológica y, sin la mujer acepta, el compromiso es estar «en menos de 30 minutos», teniendo en cuenta si hay que hacer desplazamientos. Se encuentran entonces con «mujeres que en este momento están en un estado de confusión y desorientación y lo que trabajamos sobre todo es la estabilidad emocional y que la mujer recupere el control».
También se explicó el programa de apoyo psicológico dirigido a la prevención de la violencia de género y atención a víctimas, que este es un programa que va dirigido a mujeres, a menores y también a hombres «porque tenemos el programa Fénix que va dirigido a hombres que maltratan».
Además de explicar cómo se hace todo el acceso a este servicio, se comentó que con las víctimas se trabaja en temas como la situación emocional, la percepción cognitiva de su situación actual y de futuro y también el estilo conductual. Con los niños hay que tener en cuenta que la exposición a violencia de género aumenta el riesgo de ejercerla o de sufrirla en el futuro y, en el caso de los hombres, se valora el grado de motivación que tienen hacia el cambio y también el grado de peligrosidad, entre otras cosas porque «algunas veces se supone que vienen voluntariamente, pero es porque su abogado se lo recomienda para la reducción de condena o para recuperar la custodia de sus hijos o visitas».
En la segunda parte de la charla abordó los diferentes tipos de violencia de género, más allá de la física, que es la más conocida. Y esto es importante porque «muchas veces se cuestiona a la mujer» si «no la han puesto la mano encima».
Entre estos tipos de violencia está la vicaria, la que se ejerce sobre la mujer a través de los seres queridos, los hijos. También está la «violencia sexual», que es «cuando se obliga a la mujer a realizar actos sin su consentimiento, cuando la amenaza, la manipula para tener esas relaciones» o la «violencia económica o patrimonial, cuando el hombre controla los ingresos de la casa y no da dinero ni a la mujer ni a los hijos para tener una vida normal». A esto se une la violencia social, que es cuando el hombre «limita los contactos, tanto sociales como familiares, de la mujer, aislándola y negándole el posible apoyo que pueda tener de sus amistades o de su familia. Aquí la controla, limita sus actividades, pone horarios, manipula las llamadas telefónicas y controlarla los mensajes».
Y luego se entró en la violencia psicológica, que es cuando «se produce un daño emocional grave. Se puede manifestar de muchas formas, hablando mal a la mujer, gritos e insultos, riéndose de ella en público». Y por eso es esencial «que haya una intervención psicológica en este momento de la vida», señaló Isabel Ferrero, que también aprovechó para destacar la importancia de estar acompañadas de «profesionales formados y cualificados».