La abulense Ángela Segovia, poeta e investigadora natural de Las Navas del Marqués, ha sido seleccionada como una de las diez finalistas del Premio de la Crítica de Castilla y León por su poemario La hora del abejorro (editorial La Uña Rota), un libro que «se halla escrito al modo en que flota el huevo de la cubierta, es decir, como un sentir a punto de romperse, alegórico de toda fragilidad y a la vez firme en la convicción rotunda de la belleza de la existencia».
Ángela Segovia, que el pasado año también fue finalista de este galardón organizado por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua para «reconocer la excelencia literaria de obras publicadas en el último año por escritores vinculados» a nuestra Comunidad por la obra Jara Morta, ofrece al lector en este libro –en el que demuestra la consolidación de una escritura de mucha calidad y hondura que ya se intuía en ella cuando en 2017 ganó el Premio Nacional de Poesía Joven Miguel Hernández– una literatura en la que conviven con excelente pulso la fragilidad y la intensidad, el dolor y la esperanza, la vida y todas sus circunstancias.
En La hora del abejorro, destaca la editorial que lo ha publicado, «los versos van abriéndose espacio entre la capa de espíritu que recubre el mundo y en la escucha de las horas con el rocío que levanta el contorno de cada cosa. La escucha de las horas es similar a la del abejorro, ese insecto robusto, con ruidos de fondo que van cobrando protagonismo, como un tiempo de insectos que se adentran en la poeta y salen de ella con una vida ávida de aromas y misterios».
«Yo soy un insecto pequeño/ Ni siquiera hago ruido/ Tú ser me queda grande/ El mío me aplasta/ Soy demasiado pequeño/ Para mi conciencia/ También para la preocupación/ Cuando todo se calla/ Para mi...», dice en uno de sus poemas.
Los otros nueve finalistas del Premio de la Crítica, que se fallará el día 26 de marzo, son los siguientes libros: Dice la sangre, de Rubén Abella (Menoscuarto); Las brujas de Zarapayas, de Daniel Cruz Sagredo (Diputación Provincial de Salamanca); La belleza de lo bienaventurado, de Asunción Escribano (Eolas); Parque temático, de Luciano García Lorenzo (Ñaque editora); Ropa tendida, de Óscar García Sierra (Anagrama); Tampoco yo soy un robot, de Amalia Iglesias (Vaso Roto); Relatos de la Celtiberia, de Hernán Ruiz (Prames); Laberinto mar, de Noemí Sabugal (Alfaguara), y El que menos sabe, de Tomás Sánchez Santiago (Eolas).