En el corazón del Valle del Alberche nos encontramos con San Juan de la Nava, una localidad cuyos orígenes se remontan al año 1700, cuando, reinando reinando Carlos III, los de San Juan decidieron separarse de El Barraco, pueblo con el que, hasta ese momento, formaba un concejo. Casi cuatro siglos después, la localidad 'resiste' en esa llamada España vaciada y sueña con incrementar su número de vecinos.
Al frente del Consistorio de la misma se encuentra Carlos Díaz, con el que Diario de Ávila charla sobre un pueblo que dirige hace ya unos cuantos años.
Cuatro legislaturas son las que lleva ya al frente del Ayuntamiento.
¿Cómo ha cambiado San Juan de la Nava en este tiempo?
Se han hecho bastantes cosas. Se terminó el cementerio. Se hizo el escudo herálidico, con la bandera, que es la representación del pueblo y que nos costó bastante trabajo. Se ha hecho también la reforma del Centro de Día para las personas mayores. Se terminó la piscina. Se ha cambiado todo el alumbrado público del pueblo y ahora tenemos cien por cien luz LED. Se ha automatizado la toma de agua y la luz y podemos cortarla por teléfono o encender las farolas por la misma vía.
Estos son, sin duda, los proyectos más potentes. ¿Son también de los que se siente más orgulloso?
Hombre, aquí entras para hacer cosas por el pueblo. Entonces, todo lo que has ido haciendo está bien, ahí se queda para el pueblo.
También se han cambiado todas las ventanas del colegio, de aluminio a PVC. Se perdía mucha calefacción. Se han puesto las calderas nuevas de gas, que antes eran eléctricas. Se han bajado los techos en el Ayuntamiento, se ha puesto nueva iluminación y se han puesto ventanas de PVC para ahorrar energía. Calles se han hecho un montón, tanto asfaltadas como una de adoquines que ha quedado muy bonita.
Y de cara al futuro, ¿en qué proyectos trabaja el Ayuntamiento?
Queremos hacer dos calles principales de adoquines.
¿Qué es lo que aportan los adoquines al pueblo?
Nuestro pueblo, por circunstancias, se ha quedado muy 'pueblo, pueblo'. Si vas por el centro ves casas antiguas, de piedra.Entonces los adoquines dan un toque de 'pueblo, pueblo', que al final es en lo que nos basamos.
El asfalto acaba convirtiéndolo en algo de ciudad. Por eso queremos conservar las dos calles principales con adoquines.
De hecho, en San Juan de la Nava cuesta menos la licencia de construcción si se construye una casa de piedra.Premiamos a las personas que hacen las casas de piedra para mantener la estética.
De todos los proyectos que está mencionando, ¿cuál es el que hace más ilusión al alcalde?
Todos, porque todos son mejoras para el pueblo.
En este tiempo, también habrá habido malos ratos...
Hombre, las discusiones con los vecinos. Yo no es que quiera discutir con ellos, pero a veces no te queda otra. Porque hay que darle la razón a uno o quitársela a otro.
La época del covid fue una época muy mala. Fue un tiempo de incertidumbre en el que no sabíamos que hacer. Fue muy duro.
¿Cuántos habitantes tiene ahora San Juan de la Nava y qué puede hacer el Ayuntamiento para aumentar esa cifra? Entendemos que es complicado...
Hay 420 habitantes. Y pienso que el Ayuntamiento no puede hacer nada. La única solución es traer trabajo y eso no está en nuestras manos. Si viniese una empresa un poco fuerte a dar trabajo, me da lo mismo que sea en El Barraco, en Navaluenga o aquí, la gente se quedaría aquí. Pero hasta que no haya trabajo, la gente no se queda aquí.
¿Y ahora el pueblo en qué situación se encuentra?
Pues a lo mejor el 50 por ciento de ellos está ya jubilado. Por ley de vida va habiendo menos. Yo cuando entré teníamos 520, y ahora somos 420. Ha bajado en cien personas en 13 años.
E imagino que eso le quita el sueño al alcalde...
Sí, pero es que te das cuenta de que estamos esforzándonos. Tenemos Asotur, que es una asociación de turismo, con la que se están haciendo muchas cosas. Pero al final llenas unos fines de semana, se hace alguna actividad. Pero realmente la gente no vive de ello, que es lo que se está buscando.
Sí que se atrae gente en fines de semana pero no llenas el pueblo. No tenemos gente quedándose a dormir.
Habla ya de turismo. ¿Cuáles son los principales atractivos que tiene San Juan de La Nava en ese campo?
Tenemos la piscina, que funciona muy bien. Pero el problema es que por mucho que hagas no tenemos un bar. No tenemos un restaurante. No tenemos casas rurales.
Entonces, por ejemplo, está muy bien que tengamos el mirador estelar, que es un sitio precioso. La gente va, pero no se puede quedar aquí a dormir, entonces el pueblo no gana con eso.
Estamos limitados. Porque por mucho que atraigamos a la gente, con actividades, al final no se pueden quedar en el pueblo porque no hay restaurantes, alojamientos...
¿Y no hay ningún empresario interesado en ello?
Pues tuvimos una casa rural que funcionó muy bien pero al final, por circusntancias, no se alquila ya.
¿Qué servicios ofrece el pueblo a los vecinos?
Pues ofrecemos el tema de la recogida de basuras, que el Ayuntamiento paga más de la mitad, infringiendo una norma. Pero estamos intentando no subir impuestos.
Aún así este año se ha subido un poquito. Porque es que es imposible mantener esto porque está subiendo muchísimo todo.
En el tema de depuración estamos en las mismas. Intentamos no subir a los vecinos los impuestos, para que estén más a gusto.
Por otra parte tenemos servicio médico casi toda la semana. Pero ya, por no llegar a 500 habitantes tenemos menos horas de consulta.
Y colegio, de momento estamos con 14 niños pero las previsiones no son buenas.
¿No se ha planteado el Ayuntamiento ofrecer vivienda para que venga alguna familia?
No, no lo hemos contemplado.
¿Qué demandas se pueden lanzar desde el Ayuntamiento a la Junta de Castilla y León y a la Diputación Provincial?
No sé si está en sus manos, porque al final son cosas privadas. Lo que te decía antes, el que venga aquí una industria o una empresa no está en sus manos. Tiene que ser algo privado que le interese.
También tenemos el problema de las carreteras. Estamos muy cerca de Madrid pero no tenemos una autopista que nos acerque a Madrid, que eso también sería una cosa buena.
¿Cómo definiría el alcalde a los vecinos de San Juan de la Nava y el espíritu del pueblo en general?
Yo siempre digo que son buena gente. Siempre acogemos a la gente de fuera con alegría. Y esperamos a todos con los brazos abiertos, siempre y cuando no exijan mucho, porque San Juan no puede dar lo que da un Madrid. Es un pueblo. Por mucho que queramos y que nos encantaría no puedo gastarme mucho dinero en fiestas, que es lo que mucha gente quiere. Invertimos bastante dinero en fiestas y ya no podemos gastarnos más, porque lo necesitamos para hacer calles.
¿La parte más importante del presupuesto se va a las fiestas?
No, pero un buen pellizco sí. Y es lo que la gente más disfruta y lo que la gente que viene el fin de semana quiere. Yo soy el primero que quiere fiestas. Pero sé lo que pasa en el Ayuntamiento y no puedo destinar todo el dinero a fiestas porque me quedo sin hacer mucha cosas.
Un imprescindible en San Juan de la Nava: su mirador estelar
Cuando preguntamos al alcalde de San Juan de la Nava por ese sitio especial del pueblo, el que siempre recomienda para visitar, Carlos Díaz lo tiene claro: el mirador estelar. Ubicado a pocos metros del corazón del pueblo (en el paraje conocido como 'el llano de la horca', quizá porque fuera hace siglos el lugar de ajusticiamiento del pueblo) este mirador no es sólo un lugar privilegiado para contempar las estrellas de los limpios cielos delValle delAlberche.Es también punto de encuentro para los vecinos que acuden allí a merendar, gracias a la fuente y las mesas colocadas recientemente por el Consistorio. «Aparte de ver todas las estrellas, se ve toda la sierra, que nos une con Gredos. Se ve a nuestros vecinos El Barraco.Se ven buitres, muchos animales. Parece que estás en la cima de todo», describe este enclave el alcalde de San Juan de la Nava, que no olvida tampoco las «vistas fantásticas» que del Valle Iruelas se tienen. «Lo montamos en colaboración con Asotur, no olvida Díaz a la entidad que está detrás de estas instalaciones en la provincia.