Oscar Le Potier Birien es un joven francés de 23 años que actualmente vive en Australia pero para quien Ávila es un lugar muy especial. Y es que de la ciudad castellana, cuenta, era originario el abuelo al que nunca conoció y al que hace unos meses trató de localizar. Lo hizo a través de redes sociales, en una publicación que compartió en el grupo de Facebook 'No eres de Ávila si no...' y con el objetivo de conocer a esa parte de su familia que nunca conoció. De quien su abuela siempre le contó que era el padre de su padre solo sabía que se llamaba Antonio Santero, que nació el 5 de marzo de 1949 y que sus padres vivían en la Calle de los Caballeros en 1970. Su publicación pronto tuvo respuesta por parte de varios abulenses que conocieron a Antonio. En pasado. Porque fue así como Oscar se enteró de que ese abuelo al que siempre había querido conocer y al que nunca había conseguido encontrar había muerto hace 45 años en un accidente de tráfico ocurrido en la N-403, muy cerca del embalse de Becerril y a pocos kilómetros de la capital abulense del que de hecho Diario de Ávila se hizo eco en su momento por ser Antonio, al que en Ávila se conocía por el sobrenombre de 'Viky', un joven muy conocido en la ciudad, donde contaba «con numerosos amigos». Antonio, el que desde siempre su abuela Françoise le dijo que era su abuelo, tenía 31 años cuando falleció.
Pese a que esa no era la información que esperaba encontrar ya que él anhelaba conocer a su abuelo, Oscar también supo a través de algunos miembros de este grupo de Facebook que Antonio tenía una hermana llamada Margarita, de la que hasta el momento no ha obtenido más información y con quien desearía contactar para saber más sobre el considera era el progenitor de su padre. De hecho, para Oscar el sueño sería contactar con su familia abulense y poder en algún momento conocer la ciudad en la que reposa una pata de sus orígenes.
Cuenta Oscar que el interés por conocer a su abuelo lo tiene desde pequeño y que junto a su abuela habían intentado localizarle durante años sin resultado, lo que en parte es lógico teniendo en cuenta que Antonio falleció hace 45 años. Y es que su abuela perdió el contacto con Antonio poco tiempo después de que naciera su padre, no volviendo a saber nunca más de él.
«Me gustaría saber si se casó y si tuvo hijos»«Mi abuela era estudiante en el Liceo Francés en Madrid cuando conoció a mi abuelo en febrero 1970», empieza a contar Oscar lo que a su vez su abuela, aún viva, le ha contado en muchas ocasiones. En esta época, prosigue, su abuela vivía en la calle Menéndez Pelayo, cerca del Retiro, en un piso alquilado junto con una chica llamada Begoña, cuyo novio, Ricardo, era amigo de Antonio. De hecho, ambos chicos entraron a vivir al piso que ellas a su vez alquilaban para poder compartir gastos.
vuelta a francia. Acabado aquel curso, en junio de 1970, Françoise regresó a Francia y lo hizo sabiendo que ya estaba embarazada, cuenta Oscar compartiendo los recuerdos de su abuela que en septiembre empezó el curso en Cambridge, sin contar a sus padres nada de su embarazo. Al final del primer trimestre, en diciembre de aquel año y al término de su embarazo, Françoise cogió un barco de Southampton con destino a Bilbao, donde su hermana mayor, que por aquel entonces vivía en Santander, la fue a recoger. En la capital cántabra la joven dio a luz el 7 de enero de 1971 a un varón al que llamó Christophe, y que es el padre de Oscar. Y aunque su abuela le ha contado que estaba previsto que Antonio llegara a Santander el 11 de enero para «reconocer» al niño el padre de Françoise llegó ese mismo día a Santander, descubriendo que su hija había sido madre.
«Mi abuela correspondió con mi abuelo hasta junio 1972, fecha a la cual se volvió a Francia con mi padre y siguió sus estudios en una escuela de comercio en París», cuenta Oscar el momento en el que su abuela y Antonio dejaron de tener contacto.
«Me gustaría conocer a mi familia abulense para saber mucho más sobre mi abuelo. Saber si se casó y si ha tenido otros hijos», cuenta Oscar los motivos que le llevaron a buscar a ese abulense que su abuela siempre dijo era el padre de su hijo y al que no podrá conocer. No así, quizás, al resto de su familia. «Me gustaría venir a conocer mi familia y el sitio de donde era mi abuelo», cuenta Oscar desde la otra parte del mundo y esperando poder descubrir más sobre la rama paterna que no conoce.