«La sociedad que estamos creando es complicada para ser padres

David Casillas
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Toni Acosta representa este viernes en el Teatro San Nicolás, sola sobre las tablas, un monólogo sobre la maternidad y sus circunstancias con el que está consiguiendo un gran éxito de público a nivel nacional, una obra divertida que también hace

«La sociedad que estamos creando es complicada para ser padres

Toni Acosta, actriz de sobrada calidad conocida por sus trabajos en cine, teatro y televisión, llega este viernes a Ávila para poner en escena, sola sobre las tablas, la obra Una madre de película (Teatro Santo Tomás, 20,30 horas), una obra escrita por Juan Carlos Rubio en la que encarna a una madre que de forma inesperada tiene la oportunidad de hurgar en los secretos de su hijo aunque ha prometido no hacerlo; pero la tentación, que no sólo vive arriba como en el cine, es muy fuerte y crea un conjunto de situaciones, ora divertidas, ora trágicas, que mantienen al espectador pegado a la trama de principio a fin.

Quienes ya han disfrutado de la obra la definen como una comedia con momentos muy divertidos, pero parece que también tiene un algo de drama, ¿es así?

Sí, estamos muy felices por la reacción que tiene el público y lo mucho que está gustando, y por como la gente empatiza con el mensaje. Y es cierto que es mucho más que una comedia, porque está contada en clave de humor pero no podemos evitar que nos rasque un poco el corazoncito y sentirnos identificados con las situaciones, y a veces a algún espectador que se le escapa una lagrimita.

¿La comedia es el mejor lenguaje para hablar de las cosas en serio?

Desde mi punto de vista es así, sin ninguna duda. O sea, desde la comedia el mensaje cala más en el espectador y, además, es más fácil hablar desde el humor porque uno se está riendo pero cuando llega a casa piensa sobre eso de lo que se ha reído, y es importante para entenderlo mejor.

Decía antes que ha encontrado mucha empatía en el público.

Sí, hay gente que se queda a esperarme cuando acaba la función y me dicen lo que comentaba antes de que se han reído pero les he hecho pensar, y que es muy bonito la forma en que tocamos el tema de la relación entre padres e hijos, que es algo que la mayoría viven o han vivido.

Con esas mimbres, imagino que también conecta con hijos, con padre y con abuelos.

Así es, y precisamente ese llegar a gente de todas las edades, porque todos somos hijos y muchos padres y abuelos, fue nuestra intención desde que nos sentamos a idear el monólogo Juan Carlos Rubio y yo. Queríamos hacer un espectáculo intergeneracional, que disfrutara igualmente una mujer con su hija que con su madre, o sea, las tres generaciones, y por lo que nos cuentan creemos que lo hemos conseguido.

Está usted sola sobre el escenario casi una hora y media, ¿es muy complicado sostener ese monólogo sin ningún compañero sobre las tablas o es más fácil porque lo domina todo?

En este espectáculo, teniendo en cuenta esa peculiaridad de que soy el único personaje sobre el escenario, he ido evolucionando. Reconozco que al principio era todo un reto y daba mucho vértigo, incluso a nivel de energía preguntarme si sería capaz de sostener yo sola la hora y veinte minutos que dura, pero ahora es muy bonito. 

No voy a decir nunca que es mejor estar sola que con compañeros, porque yo cuando comparto el escenario me lo paso bomba, pero reconozco que ser la única actriz sobre las tablas es un ejercicio bonito pero muy solitario. El hecho mismo de hacer una gira en la que viajas sola ya es algo singular.

¿Algo así como esa soledad de la que hablan los atletas que hacen una maratón, que es un reto difícil que si lo consigues es muy satisfactorio?

Creo que ese ejemplo que pones es buenísimo, porque hay muchos deportes que son muy solitarios y ahí existe un claro paralelismo con lo que significa salir a escena sin compañeros, porque, igual que en todo el proceso de la gira, tienes que sostener todo el tiempo tu soledad.

Y seguro que ser madre ha sido un valor añadido para afrontar esta obra con un poco más de 'solvencia'.

Sin duda, y tengo que decir que por haber sido madre es por lo que he querido hablar de este tema. Es decir, que esto fue un empeño mío no exactamente autobiográfico, aunque sí quería tener un personaje donde agarrarme, pero hay muchas de las anécdotas que cuenta Eva María, mi personaje, que son experiencias reales mías con mis hijos. De alguna manera la obra nació así, de cuando me quedé sola en casa porque se fueron mis hijos y nació una nueva realidad para la que tenía que prepararme, igual que sé que les pasa a muchas personas en esa misma situación. Es algo quizás duro pero es bonito vivirlo, porque cada etapa tiene su encanto.

Pues vivimos en un país en el que las parejas jóvenes cada vez tienen más perros y gatos que hijos...

Yo no sé si prefieren eso o es que por las circunstancias se ven obligados a tener antes un perro que un hijo. No me gusta culpar a la gente de no tener hijos, aunque es verdad que cada vez se tienen menos, pero me temo que la sociedad que estamos creando es muy complicada para ser padres, y la conciliación es una cosa absolutamente imposible, sobre todo para las mujeres.

Yo tengo hijos, y es lo más maravilloso que me ha pasado en la vida, pero cuando alguien me dice que opta por la opción de no tenerlos yo les entiendo, porque de alguna forma en esta sociedad tener hijos es ahora mismo un acto de valentía. 

¿Qué decimos a la gente que aún no haya comprado la entrada para ir a ver mañana Una madre de película?

Yo les diría que vayan a ver esta obra, un gran trabajo de Juan Carlos Rubio, porque se lo van a pasar muy bien, se van a reír y van también a pensar un poquito. Van a disfrutar de un rato con muchas risas y van a salir con un buen sabor de boca y con unas reflexiones muy guays sobre lo que es eso que llaman el síndrome del nido vacío… pero, sobre todo, lo van a pasar muy bien. Quienes conozcan lo que significa vivir con hijos y que estos se vayan yendo de casa lo revivirán, y quienes aún no hayan pasado por ella no podrán decir que no se lo habían contado ya.