«Las enfermeras investigamos y eso beneficia a la sociedad»

M.M.G.
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Ainhoa Lozano acaba de ser nombrada Enfermera del Año 2024 por sus compañeros abulenses. Este viernes recibirá un galardón que para ella significa el reconocimiento a la labor investigadora y docente de las enfermeras.

«Las enfermeras investigamos y eso beneficia a la sociedad» - Foto: Isabel García

Ainhoa Lozano está feliz. Acaba de ser reconocida por sus compañeros como Enfermera del Año 2024 y esta noche recogerá su galardón en la tradicional cena de hermandad edl Colegio de Enfermería. Ella, que conoce muy de cerca todas las ramas de una profesión que le apasiona, se centra hoy en día en la investigación y la docencia, como profesora de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Salamanca en Ávila. De todo ello charlamos con ella horas antes de recoger su premio.

¿Qué supone para usted este reconocimiento?

Una alegría muy grande, en primer lugar porque es un reconocimiento a la disciplina enfermera. Y sobre todo, porque viene de los compañeros. 

Cuando empezaron los primeros mensajes dándome la enhorabuena yo no sabía ni que me habían propuesto. Pensé que felicitaban algo ajeno a mí. 

No se lo esperaba para nada...

¡Para nada! No sabía que me habían propuesto ni que habían firmado tantos. Y gente de Ávila de todos los sitios, tanto del Colegio de Enfermería, del hospital, de Atención Primaria, universidades... Incluso una enfermera de Salamanca me dijo que era la primera vez que se daba un premio a una persona docente e investigadora. Y eso para mí es importante: remarcar las figuras dentro de la Enfermería.

Tenemos la asistencial, la de gestión y la docente e investigadora. Que parece que se queda ahí en un reducto, que no lo conoce la gente, pero hay muchas figuras dentro de la Enfermería.

Sí, viendo su curriculum llama la atención la cantidad de ramas en las que ha trabajado. De todas ellas, ¿es quizá la de la docencia e investigación la que más le ha llenado?

Yo creo que todas las áreas en las que he trabajado y en el momento en el que he trabajado me han llenado. A mí la asistencial me ha gustado muchísimo: la urgencia, la emergencia, lo que aprendí ahí. La gestión, con personas referentes que me han transmitido y que me han marcado la línea que seguir también me gustó. Yo creo que he evolucionado vitalmente por todas las esferas por las que he pasado en la Enfermería. Ha sido una evolución personal.

Incluso ha estado en las Fuerzas Armadas...

Y aún estoy muy implicada. Di formación cuatro años y ahora estoy recibiendo un curso de Defensa Nacional de estudios superiores, y vamos de todas las disciplina, desde políticos, periodistas, ingenieros... Gente referente del mundo social. Y estamos aprendiendo de todo. Sobre todo gestión. Yo doy Gestión y Psicosociología en la USAL, entonces es un curso especializado en gestión para geoestrategia nacional como internacional. Ahora mismo estoy formándome. 

La formadora que se forma...

Eso es.Es que creo que la academia es eso. En la universidad nunca dejas de formarte.Sería absurdo pensar lo contrario. Yo me tengo que nutrir para nutrir a otros. Creo mucho en eso. 

La universidad tiene que ser fuente. Y fuente de información. Como no estés actualizada... Es una constante: desde las nuevas tecnologías a todo.

Y usted que está tan a pie de aula, ¿cómo ve el futuro de la Enfermería en lo que a sus futuros profesionales se refiere?

La veo mejorada. Y es algo que quiero decir esta noche en la entrega de premios, porque creo mucho en el concepto de 'enfermeras escalera': enfermeras peldaño de unas a otras.

Por ejemplo, gracias a la generación de Pilar, de la directora, nosotras pudimos ser doctoras. Y gracias al trabajo que está haciendo mi generación las futuras generaciones van a poder investigar. Y que no se vea como la excepción a la regla. 

Las enfermeras investigamos, las enfermeras hacemos gestión. Y eso supone un beneficio a la sociedad. Por tanto no es una opción.Tiene que ser una realidad para visibilizar los cuidados, que al final es lo que hacemos.

Acabamos de celebrar el Día de la Mujer y se ha hablado mucho de profesiones feminizadas y masculinizadas. La Enfermería siempre ha sido una profesión de mujeres. De hecho usted habla siempre de 'las enfermeras'. Pero da la sensación de que cada vez hay más enfermeros, ¿no?

Hablo de enfermeras por mayoría.  Pero yo creo que ahora mismo se está haciendo un mal uso del concepto de género y tiene muchas connotaciones incluso políticas que está llegando a un lugar que no comparto.

Realmente no creo en la dicotomía social de hombre-mujer. Creo en personas con competencias y que estén preparadas. A mí háblame de curriculum y de competencias. Hombre y mujer estamos preparados para cuidar.

Es verdad que va 'in crescendo' y que hay más hombres dentro de la profesión, pero hablemos de competencias. Y creo que es la futura línea que tiene que seguir Enfermería

¿Qué problemas tiene ahora mismo el sector? Las especialidades lleva siendo vuestra lucha desde hace tiempo, ¿no?

A día de hoy es un tema candente porque el conjunto de decanatos va a discutir en abril este tema. A nivel internacional ya hay un marco de competencias. Pero aquí, a nivel nacional, ahora mismo se está discutiendo. 

Respecto a las especialidades creo que tiene que haber una mejora de condiciones para las enfermeras. Hablamos de especializada. Pero hay mucho trabajo previo y posterior y luego no hay ningún reconocimiento económico o de carreras.

Y esa especialización sería muy buena para el paciente, ¿no?

Siempre que hay una mejora y hay un crecimiento de aprendizaje va a ser una mejora para el paciente. Pero hablo de seguir formándote. Ahora, cómo se delimita la especialidad de competencias está por ver.

Usted es psicóloga también. ¿La tarea de la enfermera tan cercana con el paciente la convierte en ocasiones en psicóloga?

Yo me hice psicóloga para meter más información en mi mochila como enfermera. Me siento enfermera y todo lo que he ido haciendo después ha sido para llenar esa mochila.

Una de las cosas que comentamos en el aula es que muchos pacientes no van al psicólogo. Pero a una enfermera, que está en ese trato tan directo, ahí es donde cuenta sus problemas.

El 80% de las actividades que hace una enfermera va muy hilado a la salud mental. Y cada vez más.

¿Habría que formar más a los futuros enfermeros en este campo o los grados ya contemplan esta necesidad?

Aquí, en la Escuela de Enfermería de la USAL se está contemplando y hay varias asignaturas. Además es algo trasversal en otras asignaturas. Siempre se trabaja el enfoque humano, el apoyo psicosocial...

Pero tenemos una mirada global,  no es una mirada de una patología cerrada. Miramos de manera holística al paciente.

¿Y el humor? Ahora que tenemos a las puertas unas jornadas sobre este tema organizadas por la Comisión Deontológica, ¿el humor sana si viene de mano de la enfermera?

Ya hay proyectos hoy en día basados en el humor, por ejemplo, en pacientes oncológicos.En la Enfermería es un tema muy reciente. Tan reciente que es la primera jornada que se hace a nivel nacional sobre humor y enfermería. Pero sí es verdad que tiene un peso más profundo dentro de la psicología positiva.

Está datado el beneficio del humor. Y eso transfiriéndolo a los cuidados por ejemplo de oncología está dando muy buenos resultados.

¿Qué consejos daría a aquellos que se estén planteando iniciar la carrera de Enfermería?

Les veo como esponjas durante el primer año. Que sean una esponja y que se empapen de todo lo que tiene alrededor. Pero la gente que entra en Enfermería suele tenerlo muy claro. Me dicen que quieren ayudar a la gente. Empiezan con esa idea. Ya algo nace de ellos para entrar aquí, porque además no es fácil. Hay pocas plazas y la puntuación es muy alta. Lo suelen tener bastante claro.