Nunca he visto nada igual. Así lo afirma Josué Barrera, administrador de fincas con 25 años de experiencia que asegura que en todo este tiempo jamás ha atendido tantas llamadas de propietarios como durante este mes de marzo. «Hemos estado 21 días seguidos recibiendo incidencias», apunta el responsable de la Camarasa Inmobiliaria y Administración de Fincas, que asegura que en el cuarto de siglo que lleva ejerciendo «nunca» ha visto «nada igual». Y es que la importante y continua precipitación caída en Ávila durante el mes de marzo se ha dejado notar no solo en los ríos, con crecidas históricas en el caso de la capital abulense, sino también en viviendas, garajes, locales y comunidades. De hecho, las cuatro borrascas que se fueron encadenando durante este mes de marzo han tenido consecuencias en bloques de viviendas y casas particulares como reconocen desde Camarasa donde han registrado en estas semanas «200 incidencias», todas ellas por humedades, como confirma Barrera.
Filtraciones en cubiertas y en fachadas, apunta este administrador de fincas, han sido las causantes de las humedades y goteras de las que las comunidades de propietarios les han ido dando cuenta a diario durante las primeras semanas de este mes de marzo. «Al caer tanta lluvia, y muchas veces con viento, el agua se ha filtrado por grietas de las fachadas», reconoce Barrera que igualmente apunta que este temporal también ha puesto a prueba las cubiertas, sobre todo las planas. Curiosamente, cuenta, «el 75 por ciento» de las incidencias por humedades en cubiertas atendidas durante este mes por Camarasa Inmobiliaria y Administración de Fincas han ocurrido en edificios «posteriores a 2004», año en el que se cambió la normativa de construcción y empezaron a ponerse cubiertas planas en las viviendas.
Barrera apunta otra cuestión que ahora, dice, se ha visto más necesaria que nunca:el mantenimiento de las comunidades. «Las pequeñas actuaciones tienen pequeños costes y evitan que luego ocurran males mayores», reconoce este administrador de fincas que defiende que un mantenimiento continuo es «fundamental» para evitar que los propietarios tengan luego que llevarse las manos a la cabeza.
Tampoco han parado de atender siniestros durante este mes de marzo en las aseguradoras, como reconoce Cristina Galán, delegada de la oficina de Mapfre de la calle Nuestra Señora de Sonsoles, ubicada en una de las zonas más afectadas por las inundaciones. Aunque no puede cuantificar cuántas incidencias han abierto en esta oficina por un temporal que ha dejado 160 mm de precipitación acumulada Galán asegura que los siniestros han sido «muchísimos». Garajes y bodegas inundadas y humedades y goteras por filtraciones, apunta, han sido los dos tipos de daños que ha dejado el marzo más lluvioso que se recuerda en Ávila desde hace décadas. «Los primeros días fueron una locura», recuerda esta experta en seguros que precisa, eso sí, que en el caso de las inundaciones de estos daños se hace cargo el Consorcio de Compensación de Seguros mientras que en el caso de las filtraciones, tanto en fachadas como en cubiertas, existe una cobertura de fenómenos atmosféricos, que incluye daños por agua de lluvia, viento, nieve y granito, si bien estos daños se cubren siempre que se superen unos registros. En el caso de lluvia, explica Galán, 40 litros por metro cuadrado en una hora, y en el de viento, 80 kilómetros a la hora en el caso de Mapfre, aunque reconoce que otras aseguradoras tienen un valor de referencia mayor. Curiosamente, prosigue esta profesional, y según los registros del Instituto Nacional de Meteorología, en el caso de la capital abulense por mucho que haya llovido en marzo no se han alcanzado en ningún momento esos 40 litros de precipitación por metro cuadrado en una hora, algo que en la provincia de Ávila solo ha llegado a ocurrir en Candeleda. En cuanto al viento, prosigue esta experta en seguros, sí se alcanzaron rachas de 80 kilómetros en la capital abulense el día 7 de marzo.
Si llueve menos de esa intensidad y hay daños, en principio la aseguradora no los cubre. Sin embargo, reconoce Galán, al tratarse de una situación excepcional, de lluvias intensas y muy continuadas durante todo el mes, en el caso de Mapfre se «está estudiando» cada caso de forma individual, recordando además que en los daños por filtraciones, tanto a través de cubiertas como de fachadas, en las comunidades de vecinos con seguro la cobertura de responsabilidad civil se hace cargo de los daños en las viviendas «siempre y cuando se repare la causa» y sin que aquí se tenga en cuenta si se ha llegado o no a determinados registros de precipitación o viento.