La Catedral de El Salvador de Ávila continúa dando pasos firmes para volver a alcanzar una cifra mágica en lo que a visitantes se refiere: los 200.000. Y es que si bien es cierto que en el histórico del primer templo de Ávila sólo en dos ocasiones se logró alcanzar, y superar, de hecho, con creces, ese potente dato (se logró en 2015, con la celebración del V Centenario de La Santa, cuando se alcanzaron las 232.054 visitas; y en 2017, Año Jubilar que logró atraer a 206.638 visitantes), la llegada de la pandemia provocó una brutal pérdida de entradas que, eso sí, ha ido desde entonces in crescendo.
Así, tras los apenas 53.495 turistas contabilizados en el fatídico 2020, las taquillas de la Catedral de El Salvador fueron viendo cómo aumentaban las visitas al templo, con 99.550 en 2021; 153.947 en 2022; 169.578 en 2023; y las 177.776 del año pasado.
Éstas suponen un incremento del 4,8 por ciento respecto al año anterior. Y supone también una media de 487 entradas vendidas cada día.
visitantes por países. Resulta curioso comprobar el origen de los turistas que deciden enriquecer su visita a nuestra ciudad accediendo a su primer templo.
El año pasado lo hicieron viajeros procedentes de 129 nacionalidades. Aunque, como parece lógico, fueron los españoles los que lo hicieron mayoritariamente. Pero, ojo, en 2024 la cifra de turistas nacionales (112.298, o lo que es lo mismo, un 63 por ciento del total) se redujo en un 3 por ciento respecto a los 115.659 turistas españoles que acudieron a la seo a lo largo del año 2023.
La segunda nacionalidad más presente entre los muros de El Salvador el año pasado fue la argentina, con 5.463 visitantes (unos cuantos menos que los 6.240 del año pasado). Y a los argentinos les siguieron muy de cerca los estadounidenses (con 5.406 turistas, también menos que los 7.178 del año anterior).
En las tablas facilitadas a este diario por la empresa encargada de la gestión del templo,ArtiSplendore, llama la atención el incremento de visitantes llegados ni más ni menos que desde las antípodas. Y es que en 2024 fueron 3.922 los australianos que accedieron al templo, cuando el año anterior habían hecho lo propio 2.714.
Franceses (3.743), italianos (3.711), mexicanos (2.358), portugueses (2.553) o alemanes (2.302) también se encuentran entre las nacionalidades más presentes en la catedral abulense, a la que, como curiosidad, podemos apuntar que el año pasado accedieron turistas de naciones tan curiosas o remotas como las Islas Cook, Cabo Verde Hong Kong, Barbados o las Islas Caimán.
Y si hablamos de visitantes por meses, como suele ser habitual, agosto resultó ser el mes más concurrido el año pasado en la catedral abulense, con 22.371 visitas contabilizadas, seguido de mayo, con 18.838.
Septiembre registró 17.633, una cifra muy parecida a los 17.348 visitantes del mes de octubre y algo superior a los 16.432 de abril y los 15.513 de marzo.
El mes más flojo resultó enero, con apenas 8.252 visitantes.
Por cierto, aprovechamos para recordar que el acceso de los abulenses a la catedral es gratuito.
La torre y la casa del Campanero: el complemento perfecto para 4.162 turistas
Entre los muchos encantos que la Catedral de ElSalvador ofrece a sus visitantes se encuentra, sin duda, el recorrido que puede realizarse por su única torre y la Casa delCampanero, un espacio que pocas catedrales conservan y que sea, además, visitable. A lo largo de 2024 fueron 4.162 los turistas que se atrevieron con los 113 escalones que separan el suelo de la vivienda del que se encargaba de hacer sonar las campanas en Ávila. El mes más concurrido en esas espectaculares escaleras de caracol fue agosto, con 1.173 entradas vendidas. Lo siguió de lejos septiembre, con 573; y aún más de lejos marzo (fecha de la Semana Santa), con 211. En la cola se situaron noviembre, con apenas 91 visitantes, y octubre, con 135. Aprovechamos para recordar que la visita a la casa del campanero y las torres puede realizarse los lunes a las 12,00 horas; los sábados, a las 12,00 y a las 13,00 horas; y los domingos, a las 13,00 horas.Desde la catedral se recuerda que es necesario encontrarse en el punto de encuentro cinco minutos antes de la hora de subida así como que la organización se reserva el derecho a suspender las visitas a la Torre por inclemencias meteorológicas. Apuntan además que la visita a la torre no es apta para personas que no puedan subir escaleras y/o desplazarse con facilidad ni está recomendada para personas con problemas de corazón, claustrofobia o vértigo. Además, en todo momento es obligatorio seguir las indicaciones del personal encargado de la visita y en ningún momento la visita es libre.
Y a las afueras... Santo Tomás
Y a pesar de ser, sin duda, una de las principales joyas históricas, patrimoniales, religiosas y turísticas de Ávila, el Real Monasterio de Santo Tomás no logra atraer tantos visitantes como merecería.
El hecho de encontrarse algo retirado del circuito turístico habitual, merma esa llegada de turistas, que por desgracia se pierden en su mayoría un espacio espectacular y único en muchos aspectos.
El año pasado, fueron 26.634 los afortunados que pudieron recorrer sus tres claustros, contemplar el retablo de Berruguete o visitar su delicioso museo de arte oriental. La cifra supone un descenso del 9,12 por ciento respecto a los 29.307 turistas contabilizados en 2023.
La mayoría de los visitantes de 2024 acudieron al monasterio en el mes turístico por excelencia, agosto. Fueron 3.475 los que lo hicieron en el octavo mes del año.
En lo que a afluencia de público se refiere, en 2024 el segundo mes más movido en Santo Tomás fue marzo. La Semana Santa atrajo hasta allí a 2.564 personas.
Y por encima de los 2.000 visitantes se situaron también septiembre (2.345), octubre, 2.391), noviembre (2.268), abril (2.250) y julio (2.176). En el otro lado de la balanza se situó enero, el mes con menos afluencia de público, con 1.356 visitantes.
En definitiva, el año pasado acudieron a Santo Tomás una media de 73 personas al día. Parece poco si se tiene en cuenta la grandiosidad del monumento. Y la inmensa mayoría de ellos (el 88,7 por ciento) fueron españoles. Y es que de los cerca de 27.000 turistas contabilizados en Santo Tomás el año pasado, 23.646 eran nacionales.
El resto de las 59 nacionalidades contabilizadas se reparten ya de manera muy lejana entre franceses (513), portugueses (211), brasileños (321), ingleses (220)o estadounidenses (220). Aunque algún que otro neozelandés, somalí, panameño o albano también se dejó ver en elReal Monasterio de Santo Tomás.
Y si hablamos del histórico de visitantes de los últimos años en SantoTomás, se repite la tónica que ya vimos en la Catedral del Salvador: el año del V Centenario de La Santa este monumento alcanzó su récord de visitantes, con 34.873 entradas dispensadas a sus puertas.
Desde esa fecha, nunca se han vuelto a superar ni siquiera los 30.000 visitantes.Aunque sí se rozaron en 2023, con los 29.307 antes mencionados.