El Museo Adolfo Suárez y la Transición de Cebreros, centro de difusión de la historia contemporánea que no se queda solamente en contar con una exposición permanente que resume buena parte del espíritu de esos años trascendentales para España que capitaneó un presidente del Gobierno natural de esa localidad, sino que también sabe abrirse a otras manifestaciones culturales y sociales que ayudan a comprender esos valores de la solidaridad y la concordia, acoge hasta el día 31 de marzo una singular exposición de pintura cuyo valor va mucho más allá de su valía artística, ya que son obras realizadas por personas que pintan con la boca y/o con el pie demostrando una capacidad de superación admirable que tiene mucho de ejemplarizante.
La Asociación de Pintores con la Boca y con el Pie, creada en 1957 por un grupo de artistas de ocho países europeos que no podían usar sus manos y que en su constante crecimiento tiene en España una fuerte presencia, ha elegido el MAST para mostrar allí, en un centro de referencia nacional que además está reconocido como accesible por Predif, una exposición que bajo el título 'Arte y superación' reúne una treintena de pinturas realizadas por algunos de los más reconocidos artistas miembros de esa Asociación de todo el mundo.
Además de obras de artistas internacionales, la exposición muestra pinturas realizadas por algunos de los mejores artistas de nuestro país, como Manuel Parreño y Cristóbal M. Toledo, creadores todos ellos que sorprenden al visitante por conseguir en sus trabajos una calidad general y una riqueza de detalles, de matices y de sugerencias que parecen imposibles de conseguir teniendo en cuenta la dificultad que significa tener que sostener el pincel con 'extremidades' en principio mucho menos precisas que las manos como son la boca y el pie.
El arte como ejemplo de superación llega al MASTEl objetivo de esta exposición, explican sus organizadores (que agradecen al MAST su acogimiento) es «exclusivamente la difusión de la obra de nuestros artistas para que la gente, que ya conoce la Asociación a través de las tarjetas y calendarios que comercializa, pueda disfrutar de los cuadros originales y apreciar su calidad artística».
La muestra, de una calidad artística grande objetivamente hablando (que es mucho más grande si se tiene en cuenta esa particularidad de que las pinturas están hechas no con esa herramienta de alta precisión que es la mano sino con las más imprecisas de la boca o el pie), fue instalada a finales del pasado mes de febrero, pero su presentación por parte la Asociación de Pintores con la Boca tuvo lugar este miércoles, un acto que contó con el atractivo añadido de una demostración de cómo pinta uno de los protagonistas de la exposición.
La exposición podrá visitarse hasta el 31 de marzo, en los horarios habituales de apertura del MAST: de martes a viernes de 10,00 a 14,00 horas, y sábados y domingos de 10,00 a 13,00.
Historia. La Asociación de Pintores con la Boca y con el Pie fue creada en 1957, cuando el pintor alemán Erich Stegmann (víctima de la poliomielitis, quedó privado del uso de sus manos y se construyó una próspera carrera como pintor con la boca) y un pequeño grupo de artistas discapacitados de ocho países europeos fundaron una organización para ayudarse mutuamente.
El principal objetivo de esa iniciativa era comercializar su obra reproduciendo sus cuadros originales en calendarios, tarjetas de felicitación, láminas e ilustrando libros, y fue tal su aceptación que aquella aventura consiguió llegar a ser un movimiento artístico mundial exclusivo, estando presente en la actualidad en 74 países y contando con aproximadamente 800 artistas como socios.
La delegación en España de la Asociación se fundó cuando en 1957 Stegmann entró en contacto con Manuel Parreño Rivera, que se convirtió en el primer artista español de la misma; su sede, que se encarga de la difusión y distribución de las obras de los artistas por todo el país, se encuentra en Madrid.