El Ayuntamiento de Ávila evalúa daños

L.C.S
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Se mantiene el estado de emergencia en la ciudad, aunque la situación en los ríos va volviendo a la normalidad

El Ayuntamiento de Ávila evalúa daños - Foto: Isabel García

El Ayuntamiento de Ávila está todavía evaluando los daños producidos por las inundaciones sufridas principalmente en la zona sur de la ciudad durante el pasado fin de semana debido a las crecidas de los ríos Adaja y Chico, y ha decidido el desmonte total del antiguo azud de la fábrica de harinas, a la altura del puente románico del Adaja, para que evitar mayores retenciones del agua en esa zona, lo que favorecería el desborde del río.

El alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, ha visitado esta mañana los trabajos que dan continuidad a los iniciados el sábado, cuando se comenzó a desmontar el azud por la orilla izquierda del río, y que este lunes se han trasladado a la derecha. En esa zona ha confirmado que "en la reunión del Cecopi se acordó que se retirara y se desmontara este azud de tal manera que facilitemos el tránsito del agua" para evitar situaciones "como la del puente de Talavera de la Reina, por ejemplo", en donde el río Tajo se llevó por delante un puente. Con esta actuación, "intentamos evitar que esto pueda pasar en la ciudad de Ávila", bajando el caudal para que "el agua no incida con tanta fuerza en los puentes". Además de esta actuación, en la misma zona del río no se descarta que en las próximas fechas "cuando baje un poco más el nivel, se puedan realizar otras actuaciones para intentar que el agua no suba tanto como lo ha hecho estos días", una situación, la del descenso del nivel, que "se espera para las próximas horas, si no son muchas las precipitaciones que pueda haber a lo largo de la jornada".

Sánchez Cabrera destacó que las bajas temperaturas también han ayudado a que "no haya deshielo en las sierras de la Paramera y la Serrota, que aún tienen mucha nieve", lo que también es un punto favorable para que se sostengan las crecidas de los dos ríos en sus tramos urbanos, en donde siguen presentando un nivel destacado, pero ya volviendo a la normalidad.

De hecho, permanece precintado el parque de El Soto, por la crecida del río Adaja, y hay zonas inundadas en el entorno del río Chico, pero ya se han abierto los accesos peatonales que permanecían cerrados en el entorno del puente Adaja y el Molino de la Losa. En cuanto a las instalaciones deportivas, se encuentran todas abiertas, con excepción de la cubierta multiusos, donde se deben realizar trabajos de limpieza y relacionados con la instalación eléctrica, y de la pista de skate junto a la ribera del Adaja.

A pesar de esa mejoría, desde el Ayuntamiento se mantiene el nivel de alerta, "estamos esperando a que desde la Confederación Hidrográfica del Duero se retire el aviso amarillo en cuanto bajemos de los dos metros de nivel, pero eso no significa que no tengamos que seguir alerta. Vamos a seguir muy pendientes del deshielo por si nos puede causar algún trastorno, y por eso también estamos avanzando en la medida de las posibilidades en estos trabajos de desmonte del azud".

La retirada de las aguas en algunas zonas inundadas ya permite observar algunos de los daños provocado, pero de momento no hay una evaluación de los mismos. El alcalde confirmó que "ya se empiezan a ver algunos daños materiales en distintas zonas de la ciudad que iremos analizando poco a poco. Los equipos técnicos municipales están preparados para que en cuanto se pueda hagan los informes pertinentes para solicitar la declaración de zona catastrófica", y aseguró que desde el Consistorio se sigue manteniendo "el estado de emergencia hasta que se considere necesario" con el fin de facilitar que "se puedan acometer las necesidades urgentes que vayan surgiendo".

De momento, se aprecian daños en parques, jardines, bancos, papeleras, columpios, zonas infantiles o vallados, pero se está pendiente de "si hay algunas edificaciones o infraestructuras que pudieran haber resultado dañadas", concluyó Sánchez Cabrera.