«Han sido meses muy duros, complicados, pero ya estoy bien»

Alberto Sánchez
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Después de año y medio lejos de los terrenos de juego por lesiones y recaídas, Babu vuelve a sentirse futbolista al cien por cien. «Había noches en las que no podía dormir pensando en lo que estaba ocurriendo».

«Han sido meses muy duros, complicados, pero ya estoy bien» - Foto: Isabel García

Babu vuelve a ponerse las botas. «Me vuelvo a sentir como un futbolista» afirma el delantero del Real Ávila. No le faltan razones al atacante después de casi año y medio lejos de los terrenos de juego por culpa de las lesiones y recaídas. Porque los escasos 34 minutos que disputó ante el Becerril –28 de enero de 2024–  en toda la temporada 2023-2024 fueron los únicos en los que pudo vestirse de corto en una larga temporada que acabó con el ascenso a Segunda RFEF pero que en su caso pasó en blanco. Se lesionó cuando la temporada 2023-24 avisaba de su inminente comienzo y desde entonces, hasta ahora, hasta ese  sábado 1 de febrero de 2025 que pasará a convertirse en su calendario personal en una fecha muy particular.En el Eusebio Arce y ante el UMEscobedo volvía a ser futbolista.Aunque fueran 5 minutos, el futbolista de Gambia cerraba una etapa «muy dura y complicada».Aquello queda atrás. Es el momento de empezar a sumar en positivo.  

Para entender el significado del 'ahora', hay que entender el 'ayer'. Fue Babu –Babucar Boye–   la carta de presentación de JoanFarias como nuevo director deportivo del Real Ávila cuando el club apenas había cambiado de manos –de las de DS360 a las de Luis Perote y Gonzalo Arguiñano– y el equipo que entonces dirigía Borja Rubiato necesitaba refuerzos. Junto a  Guilherme y Keita se presentaba en el Adolfo Suárez un mes de enero de 2023 como un jugador «eléctrico, rápido, capaz de jugar por banda, por dentro o como segundo punta». Y no tardó en demostrar que de cuantos vinieron en aquel mercado invernal era quien podía marcar diferencias. Pronto convenció a todos, empezando por Borja Rubiato, que incluso llegó a cambiar el sistema –pasó a jugar con tres centrales y carrileros– para ofrecerle campo abierto y abrirle espacios sacándole de la banda. En su primer partido como titular, ante el Unami, se estrenaba con gol (1-0) para darle la victoria a los encarnados. El primero de los cuatro que lograría en los diez partidos de liga –jugaría los dos del playoff de ascenso ante el Salamanca UDS– que disputó.

Con lo 'poco' jugado se ganó la renovación y apuntar como una de las piezas claves para el ataque encarnado en el nuevo proyecto que Miguel de la Fuente debía dirigir en la 2023-24. Y aunque arrancó la pretemporada siendo uno de los más destacados, pronto empezaron los problemas. Lo que comenzó siendo una lesión de pretemporada, acabó siendo algo más. Se perdería toda la primera vuelta y lo peor llegó en el arranque de la segunda, ante el Becerril.En su vuelta a los terrenos de juego marcaba un gol, pero apenas media hora aguantaba sobre el campo. No solo era una recaída, sino algo peor. Lesión en el isquiotibial de la pierna izquierda que le obligó a pasar por el quirófano.

«No volverá hasta que esté al cien por cien» dejó muy claro Miguel de la Fuente. Estaba en juego su salud pero también su futuro como jugador. El objetivo ya no era volver lo antes posible, sino poder volver. Desde aquellos 34 minutos ha sido un largo año hasta tener el OKdefinitivo con el que poder volver, ahora sí con seguridad, a los terrenos de juego.

Empezó con unos minutos 'anecdóticos' ante el Escobedo pero con un enorme significado para él después de todo lo ocurrido. «Estaba muy nervioso» recuerda ante su vuelta al césped. «No es sencillo» reconoce ante ese momento de volver al verde, de ponerse a prueba, de ir al choque con un rival... «Pensaba mucho en mi pierna».Porque el miedo a la recaída y el recuerdo de lo ocurrido estaban aún muy presentes. «Lo pensaba mucho, cuesta superarlo». Acabó «cansado» pero con una sonrisa por lo conseguido. Aquellos minutos tuvieron su continuidad ante el Rayo Cantabria y Guijuelo como titular o ante el Real Avilés el pasado fin de semana en el tramo final de partido.  

 «Poco a poco» pide y se pide Babu, porque «ha sido mucho tiempo lesionado» y todo requiere de un proceso.Tiene que coger ese ritmo de partido que no se adquiere en los entrenamientos, pero la realidad es que «estoy muy contento de volver a poder jugar» comenta el jugador sobre el césped del Adolfo Suárez, ése mismo en el que durante más de un año ha tenido que ver a sus compañeros desde fuera y que ahora pisa desde dentro.   

«Han sido meses muy complicados, muy duros» suspira el delantero de Gambia cuando piensa en lo ocurrido. No sólo «por el duro trabajo que he tenido que realizar, sino por el tema mental».Nunca es sencillo para un deportista superar una larga lesión, pero en este caso ha sido año y medio. «Han sido meses de pensar mucho en todo lo que estaba pasando. Llegué a pensar que quizás no volvería a jugar. Son cosas que pasan por la cabeza.Había noches complicadas, de no dormir, de pensar mucho en lo que estaba pasando y lo que podía pasar».Temores «normales» cuando se atraviesan momentos así. «Ahora me encuentro bien. Por suerte todo ha pasado».  

Ahora es el momento de ponerse al ritmo de sus compañeros. «Toca trabajar duro. Por la mañana con el equipo, por la tarde al gimnasio» relata sobre el trabajo que está llevando a cabo estos días. Ahora toca ganarse el puesto y el 'derecho' a tener minutos. «Babu es uno más» explicaba hace unas jornadas Miguel de la Fuente, entrenador del Real Ávila, que siempre ha admitido la importancia que el atacante podía tener para el equipo pero que nunca ha ocultado que deberá ganárselo como el resto.«El que mejor esté, jugará» decía hace unas semanas el vallisoletano.

«Ahora el equipo está muy bien» valora Babu en su vuelta con el grupo. Y quiere ser parte de lo que se consiga. «Tengo ganas de jugar más» asume desde la ambición que debe tener todo deportista. En su caso se ve con la capacidad de aportar «goles». No le importa si tiene que jugar en banda, donde se presentó ante los aficionados encarnados cuando llegó, o como una de las referencias de ataque, donde empezó a destacar. «Donde me pongan, lo importante es jugar».Tendrá que pelear por abrirse paso, porque precisamente en el ataque encarnado la competencia es alta. Es indiscutible Mario Rivas por lo mucho que aporta y en el frente ofensivo AdriánCarrión, en un momento dulce, Alberto Martín, Jorge Campos o Toper –que alterna el lateral con el extremo– están siempre en las quinielas para disfrutar de minutos. Aspira a tenerlos Shergo y quizás a sumar los primeros Bashiru Mohammed o William de Camargo, aunque primero deberán encontrar el estado de forma óptimo y la confianza del técnico. Y junto a todos ellos, Babu, que vuelve a calzarse las botas.