Se dice que tras la tempestad llega la calma y después de unas horas complicadas, en las que los abulenses, especialmente los vecinos de la zona, estuvieron pendientes del cielo y de los dos cauces que pasan por la capital abulense este domingo la tranquilidad regresó a la ciudad. O casi. Porque una vez pasado el susto fueron muchos los abulenses que decidieron acercarse hasta las inmediaciones de la plaza de Toros y el parque de El Soto para comprobar los efectos de unas inundaciones que la noche anterior habían visto en sus teléfonos móviles o en los medios de comunicación. «Nunca hemos visto el Chico con tanta agua», reconocían Fernando y Marisa, vecinos de Ávila desde hace dos décadas y que este domingo dirigieron sus pasos hasta esta zona de la ciudad para ver hasta donde había llegado el agua la noche anterior.
Esa era también la idea de Lorenzo, abulense, que recordaba que siendo pequeño había visto en varias ocasiones crecidas del río que llegaron incluso a «inundar la Plaza de Toros». Inundaciones históricas también se le venían a la cabeza viendo los efectos de la última crecida del río Chico a Luis, que aseguraba haber visto de joven el agua llegar hasta la vaquería cercana a Sancti Spiritu.
«Esto parece el Mercado Grande el día de la procesión de La Santa», decía María señalando a toda la gente que durante la mañana de este domingo, y en la mayoría de los casos con teléfono en mano, caminaba por la carretera de Burgohondo, entre la plaza de toros y el parque de El Soto.
«No me sorprende», aseguraba Juan Carlos, también vecino de la zona, al hablar de la crecida de los cauces del día anterior, y que este domingo tampoco quiso perderse la imagen de las inmediaciones del Soto aún inundadas pero que nada tenían que ver con el volumen de agua del día anterior. «Afortunadamente no ha habido desgracias», apuntaba este abulense antes de hacer una foto al lugar.