El sindicato UGT ha iniciado una recogida de firmas para poner el nombre de Eustasio Meneses Muñoz, el único alcalde socialista que ha tenido Ávila, a una calle o plaza de la ciudad. Una iniciativa anunciada este martes por el secretario general de la Unión de Jubilados y Pensionistas (UJP) de UGT Ávila, Isaac Muñoz Quirós, con la que se quiere poner en valor la figura del que fue el primer presidente de la Casa del Pueblo, además de alcalde en los últimos meses de la II República y que había caído en el olvido hasta la reciente publicación del libro de Francisco Arrabal 'De la Casa del Pueblo a la Alcaldía de Ávila. Eustasio Meneses Muñoz (1882-1941)'.
Esta obra, promovida por UGT Ávila, fue presentada oficialmente a finales de octubre del pasado año, con presencia del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, y este martes centró la charla-coloquio organizada por la UJP en el marco de sus ya tradicionales desayunos. Muñoz Quirós explicó que «queríamos hacer un acto más familiar, en el que la gente pudiera tener participación, a través de un diálogo entre el autor del libro, Francisco Arrabal y el cronista oficial de la ciudad, Jesús María Sanchidrián, que se ha ocupado de la edición y documentación del libro».
Arrabal recordó que Eustasio Meneses era «un carpintero que luchó por los obreros y por la democracia en Ávila. Intentó hacer muchas cosas en los cinco meses que estuvo de alcalde, pero no le dejaron». «Se apuntó al gremio de carpinteros, le eligieron los obreros presidente de la Casa del Pueblo y luego en tiempos de la dictadura de Primo de Rivera fue nombrado concejal corporativo por los obreros de la Casa del Pueblo y durante la II República le eligieron concejal», explicó el autor, quien añadió que «en los últimos meses de la República fue nombrado alcalde de Ávila y luego ya vino el golpe de Estado y estuvo en la cárcel. Fue condenado a seis años y un día de prisión que pasó en la cárcel de Astorga y tras una serie de revisiones de sentencia, volvió a Ávila a los 59 años en un estado bastante lamentable y difícil de superar, pese a lo cual le hicieron un expediente de responsabilidades políticas, cuyo cierre ya no conoció, pero también le incautaron todo lo que tenía».
Pero como apuntó Francisco Arrabal, este libro no solo rinde homenaje a Eustasio Meneses, sino a «bastante gente que luchó por la democracia y por el bienestar de los abulenses y de los obreros, pero que al final no pudieron hacer nada por el golpe de Estado».
También este volumen, como indicó Jesús María Sanchidrián, «es un libro de Ávila entre 1920 y 1939, que nos habla de los movimientos sociales de la época... de todas las manifestaciones y conflictos políticos que se producían, y donde van apareciendo multitud de personajes totalmente ignorados».
El recuerdo durante estos años de Eustasio Meneses se limitó a una fotografía existente en la sala de comisiones del Ayuntamiento, en la que «no lleva corbata, ni traje, ni va vestido de militar como la mayoría de los alcaldes», lo que supone «un símbolo importante», señaló Sanchidrián, quien añadió que «lo que representa es más o menos lo que se reivindica en el libro de Francisco Arrabal», porque «la reivindicación más natural tiene que surgir de donde lo ha hecho, de UGT, porque fue el presidente que fundó la Casa del Pueblo».
En este XXI Desayuno de la UJP también estuvo presente una sobrina nieta de Eustasio Meneses, María Jesús Aroca, quien agradeció a UGT este homenaje y recordó que Meneses «fue un trabajador innato, una persona que nunca vivió de la política porque él no fue un alcalde político, sino que siguió siendo carpintero y ejercía de alcalde».
Sobre la iniciativa de UGT para poner su nombre a una calle o plaza, Aroca recordó que dos hijos mayores de las hermanas de Eustasio Meneses fueron ajusticiados, en un caso, y metido en la cárcel, en otro, y «para ellos sería un gran honor , aunque llegue muy tarde».