En una cacharrería
con furia ha entrado ya
un enorme paquidermo
que atiende por Don Altrán.
Como un osado elefante,
con furia descomunal
todos los trastos que había
él empieza a destrozar…
Llega subiendo aranceles
a México y Canadá,
luego, el chulo, se los sube
a Uropa cada vez más.
Se arma la marimorena,
la bolsa empieza a bajar
y se acojona La Hispania
y todo el mundo mundial.
Hasta la fría Groenlandia
el ladrón quiere apañar,
para echarle muchos hielos
al wisky que sorberá,
y aprender a hacer "el oso"
el osado Don Altrán.
Anuncia que lo de Gaza
él pronto lo va a arreglar,
luego recibe en su casa,
en el gran Des Pacho Val,
al probe presi Zelenski
que, ay, nada más entrar
recibe una dura bronca
que pronto se hace viral.
Después, de Uropa se acuerda
y dice que basta ya,
que las castañas del fuego
ya no se las va a sacar,
y retira los apoyos
y la dote militar,
y d´ella, ay, se divorcia,
¡ay, la que nos va a liar!,
pues deja de hacer de primo
de Zumosol, Don Altrán.
La probe Uropa se queda
sin moral y acojoná,
con los cullons de corbata
diciendo, sin rechistar:
—En menos que canta un gallo,
Putín nos invadirá.
¡Ay, OTAN mía, qué miedo!
¡Esto hay que solucionar!
Así que Uropa se ajunta
y, por unanimidad,
dice que hay que defenderse
y armarse todavía más…
¡Y al Presi-Pedro lo meten
en otro berenjenal!
Convoca a todos los grupos
el bueno de Pedro Sán
—a todos menos al santo,
San Ti Hago Habas y Cal—
y pide: —Dadme más pasta
p´al asunto militar.
Mas los dos jefes sesudos
del, partido, Popular,
don Fe y don ¡Jó!, le contestan:
—Non vámoste a apoyar.
Yoly Anda y sonríe sarcástica
y la jefa de "Su MAR",
casi le hunde la barca
y arrecia la tempestad.
Tampoco el vil "Du" lo aprueba,
ni los de Yuntos per cat
—Es normal, pues los del vil Du
aún no saben disparar—.
Protesta airada Bella Arra,
se carcajea El Rufián
y, al alimón, todos dicen:
—Pedro, al limón, ¿aónde vas?
¡Ni de coña aumentaremos
ese gasto militar!
Y el Gobierno Frankestein,
y su Presi-Pedro-Sán
con las sus socias y socios
no puede firmar la paz:
—Ni aunque me lo pidiera
nuestro Fiscal General,
ese que borró del móvil
sus sospechosos guasappps.
Y siguen armando guerra
y cada vez la arman más:
—Has de ir al parlamento,
porque para eso está,
que haces de tu capa un sayo
sin contar con los demás.
Y otras cosas parecidas
Pedro tuvo que escuchar.
¡Ay, Pedrosán, pobre Pedro!
¡No te ajuntan los demás!
Mas puedes seguir tranquilo,
sé que tú vas a arreglar
este gran desaguisado
de los que te quieren mal.
Pues tú no tienes la culpa…
¡La culpa es de Don Altrán!