David Ferrer

Club Diógenes

David Ferrer


Oráculo

26/02/2025

La semana pasada estuve en Delfos, Grecia: unas ruinas imponentes, hoguera de lo que fue un capítulo indescriptible de la historia cultural de Europa, lugar de peregrinación durante varios siglos para consultar al oráculo de Apolo mediante la célebre pitonisa con sus respuestas ambiguas y narcóticas. En fin, un lugar emocionante, de ese tipo y misterio del que no pueden presumir en Estados Unidos. Esta es una verdad como un templo dórico. Y como uno es curioso, aproveché que el Adaja pasaba por el Egeo y no pude resistirme a hacer unas preguntas. Hacía un tiempo invernal, con algún resto de nieve en el Parnaso cercano. Por tanto, no era ocasión de enfadar a los dioses, que suelen andar en cueros, y en vez de preguntar por el orden mundial, algo caótico, pregunté por lo de casa.
Como Lazarillo con el toro, acerqué mi boca y mi oreja a una columna y dije: ¿qué pasará en Ávila en las próximas elecciones? Hubo primero un titubeo, después una voz carrasposa (la Pitia debía de andar algo dormida) pero aún así pude escuchar algo parecido a una respuesta. 
–¿Ganará Por Ávila las elecciones? 
–Ganará no perderá– me dijo. Toma respuesta ambigua. 
–¿Y el Partido Popular abulense está preparado para el cambio?
–Lo mismo me da que me da lo mismo.
–¿Acaso otro partido tomará las riendas del ilustre Ayuntamiento?
–La nieve no es perpetua y se deshace en las laderas.
–¿Y qué nos espera en la ciudad?
–Debéis prestar atención a estas ruinas. Algo parecido. Agujeros, obras y recovecos son vuestro sino.
–O sea, pitonisa, que seguiremos con las obras…
–Más que menos.
–¿Y algún evento importante en la ciudad que nos alegre?
–Quince procesiones y cien presentaciones de libros cada año.
–¿Solo eso?
–Y un segundo mercado medieval.
–¿Otro más?
–Sí, en mayo para que no os aburráis.
–Yo no me aburro, gentil Pitia, pero ¿no tendremos ninguna transformación urbana?
–Sí, contenedores más grandes. Muchos.
–¿Todavía más y más grandes, amable pitonisa?
–Hay mucha basura en Ávila…
–En eso tiene razón, señora. 
Y así, su voz quejumbrosa se fue apagando. Quedeme como arrobado y mustio. Si lo llego a saber pregunto por Trump o por los números de la Lotería. Me consolé viendo las ruinas de Delfos: el teatro magnífico, las columnas anchas y suntuosas de mármol pentélico, el famoso Tesoro de los Atenienses, el auriga y la esfinge. Un conjunto que constituye una joya europea de la que debemos presumir. Y me fui pensando en las respuestas de la pitonisa. A veces es mejor no saber ni preguntar.