Gonzalo M. González de Vega y Pomar

En mi azotea

Gonzalo M. González de Vega y Pomar


Queda mucho por hacer, pero hay esperanza

08/02/2025

 

Los 365 días del año deberíamos recordar que el cáncer continúa siendo una de las principales preocupaciones de salud pública. No dejarlo únicamente para el 4 de febrero, que se nos invitó a participar de su lema "Unidos por lo único" y sentirnos más cerca de las doscientas ochenta mil personas, que, durante 2024, sufrieron esta enfermedad en España -la cifra se ha incrementado- y de los cerca de mil doscientos abulenses a quienes se les diagnosticó padecían cáncer. También, hay que reconocerlo y aplaudirlo, el pasado año se lograron avances significativos en su detección y tratamiento, que hacen posible poder superarlo, en un porcentaje elevado.

Nos debe de preocupar a todos cada día porque, según datos de la Organización Mundial de la Salud, 1 de cada 5 personas desarrollará la enfermedad. Es muy probable que nosotros mismos o alguien de nuestra familia tenga cáncer en algún momento de su vida. El cáncer afecta a millones de personas de innumerables maneras, pero no define quiénes somos. Somos más que una enfermedad, más que una estadística y más que un número o un diagnóstico.

Cada experiencia con el cáncer es única y será necesario que todos, juntos, creemos un mundo en el que miremos más allá de la enfermedad y veamos a la persona antes que al paciente. Solo así se puede reescribir el futuro de la atención del cáncer. Un futuro en el que las necesidades de las personas sean lo primero. Un reto que tenemos que enfrentar y no ponernos de perfil, como manifestó el pasado martes la presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer de Ávila, Lola Rodríguez Bautista. Se han de detectar y abordar las necesidades de los pacientes y de los supervivientes.

Son varias las acciones que podemos hacer cada uno ante esta enfermedad. Apoyar, como hacen los voluntarios de la AECC, a ese ser querido o amigo que esté pasando la enfermedad como una llamada, una visita para hacerle ver que no está solo. Tampoco estaría de más acudir al médico, cada cierto tiempo y si las citas no se demoran demasiado, para que nos examine, así como cuidar nuestra salud para evitar cualquiera de los muchos tipos de cáncer que una persona puede desarrollar, debido a causas múltiples. En bastantes casos, los factores de riesgo no pueden modificarse, pero alrededor de un tercio de los casos de cáncer pueden evitarse reduciendo los factores de riesgo principales. Informarnos de cuanto se publica, concienciarnos de que está ahí y concienciar a quienes nos rodean del mismo.

También podemos colaborar con donaciones para apoyar la investigación y alcanzar un setenta por ciento de supervivencia en los próximos cinco años. Una labor en la que el Gobierno debería de poner más interés y dedicar miles de euros a ella, pero no lo hace. Incluso restringe la financiación de un fármaco revolucionario frente al cáncer de mama, que padecen miles de mujeres españolas.

Los abulenses colaboramos bien con la Asociación Contra el Cáncer. El año pasado se destinaron desde la provincia cerca de cien mil euros a investigación, para lograr una mejor atención a los pacientes. No es suficiente.

Queda mucho por hacer, pero hay esperanza.