Sonsoles Sánchez-Reyes

A otra luz

Sonsoles Sánchez-Reyes


El robo del pie de Santa Teresa

07/03/2025

El 24 de marzo de 1969, una inquietante noticia se hacía hueco en la portada del Diario de Ávila: la reliquia del pie derecho de Santa Teresa de Jesús había sido sustraída de su emplazamiento en Roma. El gran tamaño del titular y su ubicación en el lugar más visible de la edición del periódico de ese día ya indicaba la conmoción que el suceso estaba llamado a generar en la sociedad abulense, a pesar de los dos mil kilómetros de distancia que la separaban del escenario de los hechos.
El rotativo reproducía una información difundida por la agencia EFE, que recogía la desaparición de la pieza de su relicario, desde hacía varios días, sin poder precisarse exactamente cuándo había tenido lugar el expolio. La mayor reliquia de la Santa Carmelita existente fuera de España había sido llevada a la capital italiana por los religiosos españoles de la Orden en 1617, y se hallaba en una de las capillas laterales de la iglesia romana de Santa María della Scala, en el popular barrio romano del Trastevere, junto al río Tíber del que toma su nombre. El motivo del traslado, tres siglos atrás, era que, anejo al templo, se encontraba el primer convento carmelitano reformado fundado después de los de España, fuera de nuestras fronteras.
El rector de la iglesia, el padre Francesco Gerardi, declaraba a los periodistas que la última vez que la reliquia había sido vista en su custodia era el martes, víspera de la festividad de San José, precisamente un Santo de especial relevancia para el Carmelo. Y no se habían percatado de su falta hasta 48 horas después, el jueves por la mañana, cuando entraron en la capilla, para venerar la reliquia, unos sacerdotes españoles, quienes tras el impacto inicial de ver vacío el relicario, dieron aviso de inmediato de la anomalía al rector. Por consiguiente, el lapso temporal en el que se había cometido el hurto quedaba circunscrito al comprendido entre los días 18 y 20 de marzo.
El prior de Santa María della Scala de Roma, el padre Pasquale, reconocía estar "desolados", y desmentía los rumores que circulaban en el sentido de que "la valiosa reliquia" ya había sido recuperada, explicando que, por desgracia, no tenían aún ninguna noticia sobre su paradero. Los carabinieri orientaban su investigación a la búsqueda de un autor cuyo perfil creían coincidía con el de un fanático, y por ello confiaban en que restituyera el objeto de veneración en cualquier momento. Se daba la circunstancia de que en los últimos cuatro días se habían producido en Roma otras dos acciones sacrílegas análogas, siendo una de ellas el hurto de la calavera de San Crisógono de la urna de cristal en que se guardaba bajo el altar mayor de la basílica de su advocación, hecho delictivo denunciado por el padre Agostino Rosati, de la parroquia afectada.
Afortunadamente, la policía estaba en lo cierto en sus expectativas de una pronta devolución. Apenas tres días después, el Diario de Ávila del 27 de marzo volvía a publicar en su portada que la reliquia del pie de Santa Teresa había sido reintegrada por el autor del robo, quien la había dejado, envuelta en papel de periódico, bajo uno de los bancos de la iglesia de Santa María del Rosario. El párroco de este templo había recibido esa mañana una misteriosa llamada telefónica, en la que, para su sorpresa, una voz masculina le alertaba de que el pie de Santa Teresa había sido depositado allí. Al ser este efectivamente localizado en el sitio anunciado y posteriormente reconocido, se comprobó que le faltaban varios pequeños huesos, pero que por el contrario estaba intacta la piedra preciosa incrustada en la reliquia, lo cual, en opinión de los agentes que condujeron el caso, confirmaba la teoría criminalística de que el responsable del robo era un maniaco religioso.
Casi medio siglo después de este desagradable susto, la reliquia del pie de Santa Teresa fue traída hasta Ávila entre los días 21 y 31 de agosto de 2012, con motivo de la celebración del 450 aniversario de la primera fundación de la Santa abulense, el convento de San José de Ávila.