Si preguntáramos a la mayoría de los padres que desearían para sus hijos, la respuesta probablemente más común seria independiente de la zona geográfica, etnia, cultura, inclinaciones políticas, etc. Que sus hijos tengan una buena formación, que les permita desarrollarse personalmente, y socialmente, vivir en paz desarrollando su proyecto de vida. A su vez la sociedad del bien estar se materializa cuando quedan garantizados una serie de derechos que permiten que los ciudadanos se puedan desarrollar en un contexto de igualdad, de esta forma se podrá ejercer su libertad individual. La sociedad debe avanzar en esta línea para que estos deseos se puedan hacer realidad. Existen muchas circunstancias que frenan el avance hacia una sociedad más justa.
Cuando el objetivo es la riqueza, el poder sin el sustento de un conjunto de valores como el respeto, la solidaridad, la ética en el poder etc. será difícil que una sociedad integre a todos sus ciudadanos en igualdad. Pues bien, la educación es tarea de sujetos y su meta es formar también sujetos, no objetos, la educación debe tener como objetivo completar la humanidad del neófito, pero esa humanidad no puede realizarse en abstracto ni de modo totalmente genérico. Se trata mas bien de acuñar una precisa orientación social. Aunque si es la sociedad establecida, desde sus estrategias dominantes y los prejuicios, quien establece los ideales que encauzan la tarea educativa… ¿Cómo podemos esperar que el paso por la escuela propicie la formación de personas capaces de trasformar las viejas estructuras sociales? Quien pretende educar se convierte en cierto modo en responsable del mundo ante el neófito, hacerse responsable no es aprobarlo todo tal y como es, sino asumirlo conscientemente porque es y porque solo a partir de lo que es, puede ser enmendado.
Me parece que el ideal básico de la educación debe conservar y proporcionar la universalidad, durante siglos, la enseñanza ha servido para discriminar a los "civilizados" frente a los "salvajes" a los hombres frente a las mujeres, a los pudientes frente a los menesterosos, a los burgueses frente a los obreros, a los listos frente a los "tontos" a las castas superiores frente y contra las inferiores. El aprendizaje básico de los primeros años no debe regatearse a nadie, ha de dar por supuesto de antemano que se ha "nacido" para mucho para poco o para nada. Esta cuestión del origen es el principal obstáculo que intenta derrocarla educación universal y universalizadora. Cada cual debe demostrar con su voluntad empeño y habilidad que sabe ser. Cuando un Estado no corrige los efectos de las escandalosas diferencias, ya no se puede ser neutral, hay que fomentar la capacidad de crítica con selección, estimular la participación en la gestión pública, desarrollando en los gestores la responsabilidad desde la propia conciencia.