Pilar Álvarez

Lo social

Pilar Álvarez


Expectativa

27/02/2025

Todo cambio genera incertidumbre miedo, desconcierto. ¿Qué pasa en nuestra vieja Europa?  A mí la futurología a larga escala no me gusta, las noticias suceden con enorme rapidez. Personalmente, a mi edad vivo con más interés lo cercano, y no a futuro. Sin embargo, vivo en Europa, y creo que, en este momento tiene algo que decir en el mundo. La vieja Europa imperiosa no debe perder lo que ofreció, un modelo cultural, político y cívico… porque no sé si Estados Unidos seguirá recordando una serie de cosas que allí se han trasplantado.
Europa despegará reconociendo que se acercan pueblos más jóvenes y vitales. Que tenemos virtudes, y vicios a corregir, reconocerlo será positivo, y nos preguntamos. ¿Cómo acabará Europa? Si queremos la unidad, o si nos da miedo por su fragilidad tambaleante. Y, sobre todo, ante unos acontecimientos desde el poder 'económico único', no es empresa fácil, nuestras diferencias ante los propios integrantes europeos, han sido notorias. Sin embargo, hay que seguir pensando que, en los próximos años, será importante conseguir esa difícil y necesaria unión europea. 'Porque el lobo existe' lo peligroso es que es inestable e imprevisible, y muy recientemente, enseñó sus patitas veloces y poderosas, y tenemos que tener en cuenta que el poder tiene siempre una tendencia al abuso. No podemos quedarnos dormidos, hay que darle sentido y fuerza de paz, porque salvaguardar ésta es misión de la autoridad legalmente constituida. La igualdad debe estar presente en ese Parlamento Europeo, evitando ser una Europa cerrada.
Nuestra España es un puente con dos orillas importantes, América latina, y África. Últimamente observó y escucho cómo ciertas miradas se dirigen, que no serán las únicas, hacia estos dos países. Estamos como decía al principio en vísperas de cambios. Y Europa no puede quedarse pasiva, sino moderar ese poder económico que 'arrasará' con los ideales políticos y sociales… a riesgo de que ciertos poderes toquen los 'cimientos democráticos', o será que esta misma, 'no abordó nunca los problemas de los ciudadanos'. Estamos agobiados y oprimidos por el enorme peso de las libertades ajenas, y una de la libertad básica del ser humano es la de vivir sin miedo. Pero como he manifestado anteriormente, el hombre con su poder puede destruir la naturaleza. Eso ha hecho que, en vez de verse aplastado por la fuerza de la naturaleza, que no controlaba y apelaba a la ayuda de los dioses, hoy pueda sentirse de alguna manera dueño de una naturaleza sobre la que tiene poder de vida y de muerte. El hombre tiene deberes y derechos recepto a los otros hombres. Hay muchas razones para defender esta teoría, poner en presente la importancia de la solidaridad.