Tanto desde este mismo periódico como a través de otros medios de comunicación nos informaban hace sólo unos días, que La CHD, junto con la Mesa de Expertos, a la que creo también pertenece alguno de sus miembros, continuaba con el proyecto de bombear agua desde Fuentes Claras, para garantizar el abastecimiento de la Ciudad.
Viendo esto se me viene a la memoria (no sé el porqué) una viñeta del humorista Forges en la que un hombre presentaba sobre sus hombros un pie en lugar de una cabeza.
La idea en sí mismo sería bastante buena y aceptable, de no ser porque el contenido de este pequeño embalse cercano a la ciudad no hace honor a su transparente y sonoro nombre, sino que su vaso alberga un agua nauseabunda que no entiendo cómo con tantos expertos (creo que hasta 14) no lo han podido ver y oler ¿o sí lo han hecho?
Por supuesto que no pongo en duda la buena intención y profesionalidad de los mismos, pero creo que pocos de ellos han hecho un recorrido por "la ruta de las alcantarillas" que se inicia más o menos, (por situar al lector), frente al Centro Ambiental de San Nicolás donde un enorme tubo escondido junto al cauce, de cerca de un metro de diámetro arroja casi continuamente aguas fecales al río con total descaro e impunidad. Y no digamos cuando llueve mucho…
Seguramente algunos de estos expertos serán muy duchos en cuadrar metros cúbicos y los trasvases de un lado a otro, así como las obras a efectuar, pero repito: ¿realmente han visitado la zona? ¿han olido el río especialmente desde el puente de madera junto al Palacio de Congresos hacia abajo?
La verdad es que no lo sé, pero tengo serias dudas; probablemente algunos elaboren planes desde los despachos sin poner el pie sobre el terreno, porque si no, no me lo puedo explicar.
En todo esa ruta que menciono, puede comprobarse cómo las toallitas higiénicas junto a otros restos y desperdicios cuelgan de las ramas más bajas junto al río. ¿Por qué será?
Pues algo tan sencillo como que la capacidad de las alcantarillas cercanas al Adaja no son capaces de soportar una lluvia algo intensa (y ya no hablamos de torrencial), y sus tapas saltan o revientan, arrojando al cauce ya muy cerca de Fuentes Claras todas su inmundicia de aguas podridas y residuales y productos líquidos de limpieza domésticos. ¿Tampoco han visto esto los expertos? Pues les animo que cualquier día de lluvia moderada, con más de 7 u ocho litros por metro cuadrado se den una vuelta para ver semejante espectáculo y comprueben cómo es ese líquido que va a parar al río y llega a Fuentes Claras para bombearlo a nuestros grifos, previo tratamiento potabilizador. Incluso si alguno quiere, me ofrezco a acompañarlo personalmente y enseñarle semejante atropello ambiental.
En ningún momento quiero sugerir que el agua que sale de nuestros grifos no sea bebible, pero eso sí, poco apetecible desde luego si se bombea desde ese lugar.
La solución no parece fácil ya que está claro que la infraestructura de los colectores de esa zona se debió calcular fatal en su origen, ya que la ciudad tampoco ha crecido tanto desde entonces. Eso sí. Según lo que he leído sobre las conclusiones de los expertos, nada o muy poco se menciona sobre el tratar de solucionar esto, ni siquiera en un futuro muy lejano. Creo que los expertos sí deberían reunirse más veces para esto, o para estudiar cómo de contaminado viene el Adaja aguas arriba, o qué tipo de pesticidas se fumigan en el Amblés demasiado cerca del río y sobre el Acuífero del que también nos abastecemos, o solucionar el que año tras año las venenosas cianobacterias tiñan de verde azulado el reculaje de Las Cogotas, debido a un agua saturada de nitratos y una alta composición de aguas fecales provenientes de las alcantarillas mencionadas y del obsoleto embalse de las Tormentas ¿Tampoco han visto ni olido eso desde la Mesa? :-(
